QUÉ TENER EN CUENTA EN LA DISCUSIÓN DE UN SEGUNDO RETIRO DE FONDOS DE PENSIONES

Durante la discusión en el parlamento para permitir un segundo retiro de los fondos acumulados en las cuentas de ahorro personales para el pago de futuras pensiones, se ha planteado como uno de los objetivos el terminar o al menos propinarle “un golpe al mentón”   al sistema de AFP ya que pagan bajas pensiones.

Cabe aclarar, que es el sistema de pensiones -no el sistema de AFP- el paga bajas pensiones. El rol que le compete a las Administradoras de Fondos Previsionales AFP en nuestro país, solamente se circunscribe a invertir los recursos ahorrados para a partir de ello contar con mayores recursos para el pago futuro de pensiones. De hecho, hoy las pensiones que se pagan con los fondos ahorrados, $7 de cada $10 corresponden a la rentabilidad generada en el tiempo.

Es el sistema político el que ha fallado, y que ha perpetuado un sistema de pensiones que en 40 años no ha sido modificado en sus aspectos centrales, tales como la tasa de cotización y la edad de jubilación. Si bien hace al menos 12 años ya estaba claro el diagnóstico en cuanto a la necesidad de aumentar la tasa de ahorro para las futuras pensiones, el sistema político no ha podido reformarlo.

Acá ha sido el parlamento el que ha fracasado, y el que ahora finalmente lo que está haciendo es darle “un golpe al mentón” a las futuras pensiones que se pagarán en nuestro país. Potencialmente el primer y segundo retiro implica un retiro del orden de los US$35.000 millones, es decir, US$35.000 millones que no financiarán pensiones durante las próximas décadas. Sólo para ponerlo en contexto, ello representa casi el 50% de los recursos contemplados en el presupuesto de la nación para el próximo año, 16 veces más de lo que se destina al año en el pago de pensiones en el Pilar Solidario.