¿CUÁNTO VALE EL VOTO PARA LA CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL?

Es de la esencia de la democracia que una persona tiene un voto, que todos somos iguales a la hora de elegir. ¿Pero el voto de cada uno vale lo mismo? Así debería ser.

El principio de la igualdad del voto está además consagrado como derecho por la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto San José de Costa Rica) y en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Ambos tratados suscritos por Chile que se tener presente a la hora de elegir la Convención Constitucional que redactará la nueva Constitución.

Este estudio pretende revisar si para la elección de la Convención Constituyente se cumple con el principio de la igualdad del voto. Se revisan dos escenarios. El primero es la elección de los 155 convencionales siguiendo las reglas de elección existente para la Cámara de Diputados y Diputadas vigente, tal como se aprobó por la mayoría del 79% en el plebiscito.

El segundo escenario que se analiza, es la modificación a la conformación de la Convención Constituyente que está estudiando el parlamento, después de haberse aprobado en el plebiscito. Ello a propósito de incorporar escaños reservados para los pueblos indígenas.

En el cuadro 1 se muestra los electores registrados en el Servel para el plebiscito 2020, los escaños que elige cada distrito, los electores promedio por escaños que corresponden a cada distrito y dos formas de medir el valor del voto. El primero compara en número de veces el valor del voto de un distrito respecto del valor promedio a nivel nacional por escaño. El segundo compara el número de veces que representa cada distrito respecto del distrito donde menos vale el voto y que corresponde al distrito 8 de Maipú, Estación Central, Pudahuel y Chacabuco.

Eligiendo 155 escaños el valor promedio de electores por escaño es de 95,459 electores. En relación a este valor promedio a nivel nacional, se observa que en las regiones extremas hay un menor número de electores en relación a los escaños establecidos. Así, en la región de Aysén (distrito 27) por cada 32.479 electores se elige un escaño, mientras que en la región de Magallanes (distrito 28) por cada 53.206 electores se elige un escaño, lo que contrasta con el valor del voto de por ejemplo los electores del distrito 8 (Maipú, E. Central, Pudahuel y Chacabuco), en el cual por cada escaño que se elige se tiene a 131.365 electores.

Así, en Aysén cada voto vale casi 4 veces más que en el distrito más grande de Chile que, como ya se había dicho antes, corresponde al distrito 8. En el caso de Aysén (distrito 27) el voto vale 2,9 veces más que el promedio, la región de Magallanes (distrito 28) el voto vale 1,8 veces más y en la región de Arica (distrito 1) vale 1,5 veces más que el promedio.

Los distritos donde cada elector tiene una incidencia menor en cuanto al peso de su voto son los de la región Metropolitana, cuyo valor es de un 0,8 veces el promedio nacional, incluyendo el distrito 8 el más poblado cuyo valor es 0,7 veces. Llama la atención que algunos de ellos como el 9 y 12 eligen 7 escaños, con más electores que distritos de la región de Valparaíso que eligen 8 escaños.

Con todo, en nuestro actual sistema electoral ya se observa un peso relativo distinto de cada uno de los electores, teniendo una mayor representación en algunos distritos en relación a otros, lo que relativiza el principio de igualdad del voto el que debiera respetarse.

Escaños Reservados

Hoy en el Congreso se está discutiendo modificar la conformación de la Convención Constitucional aprobada democráticamente en el plebiscito. Una de las propuestas, agrega cerca de 25 escaños adicionales reservados para pueblos indígenas y otros. En efecto, ya está aprobado en la Comisión de Constitución del Senado el otorgar 25 escaños adicionales. Se asignarían 14 de ellos al pueblo Mapuche, dos al Aymara, y uno a los pueblos Diaguita, Atacameño, Colla, Quechua, Rapanui, Kawashkar, Yagan y Chango. Adicionalmente se asignaría un escaño para los afrodescendientes de la región de Arica.

En el cuadro 2 se presenta una simulación de cómo quedaría el valor del voto en este caso. Se ha considerado la población con calidad indígena mayor de 18 años de cada pueblo originario registrada a agosto del 2020 en la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena CONADI. Ella se ha restado de cada distrito y sumado a cada pueblo originario que pasarían a conformar distritos con derecho a elegir escaños. Se han considerado sólo 23 escaños adicionales debido a que no hay registro de calidad indígena para el pueblo Chango y tampoco para los afrodescendientes de Arica lo que impide agregarlos al estudio.

Lo primero que llama la atención es que los mayores de 18 años con calidad indígena registrada corresponden sólo a 779 mil electores, lo que representa un 5,3% del electorado. Sin embargo, se les está entregando 23 escaños que representan cerca de un 13% del total. Llama la atención esta desigualdad cuando el proyecto considera como condición insalvable que para ser candidato y convencional por estos escaños se debe tener la calidad indígena registrada en la CONADI. Ello nos lleva a una sobreasignación que aumenta el valor del voto y la representación de los pueblos indígenas en desmedro de quienes no se identifican como tal y cuyo voto valdrá menos.

El voto Yagan valdrá 500 veces el promedio, el Kaweshkar 160, el Rapanui 22, el Quechua 11 el Colla 10, el Atacameño 3,8, el Diaguita 1,8, El Aymara 2,3 y el Mapuche 1,9 veces.

El pueblo Mapuche con 619.091 electores registrados elegiría 14 escaños. Hay al menos 9 distritos en el país que con más electores eligen 8 o menos escaños.   El pueblo Mapuche estará mejor representado en la Convención que las regiones del Biobío, Maule, Araucanía, Los Lagos y O’Higgins que con bastantes más habitantes cada una, elegirán 13, 11, 11, 9 y 9 escaños respectivamente.

Sin duda se perjudica a todos los distritos de la región Metropolitana cuyo voto pasa en todos los casos a valer 0,7 veces el promedio. Pero adicionalmente baja también el valor del voto de los distritos de las regiones de Valparaíso y Biobío que quedan por debajo del promedio.

La incorporación de escaños reservados para pueblos indígenas debe hacerse en relación al padrón de electores que pueden elegirlos, respetando así la igualdad del voto.

Así, la propuesta de escaños reservados para pueblos indígenas que suma 25 cupos adicionales a los 155 establecidos para el país en su conjunto aumenta la desigualdad del voto en los electores del país.