BETTINA HORST EN PULSO «UN ESTADO ARCAICO COMO EL QUE TENEMOS NO PUEDE SER NI SUBSIDIARIO NI SOLIDARIO»

La economista y directora de Políticas Públicas de Libertad y Desarrollo, Bettina Horst, dice que en la discusión que se avecina para elaborar la nueva Constitución, el crecimiento tiene que estar presente como elemento central en el debate. Y enfatiza en la necesidad de hacer una profunda modernización del Estado para cumplir con las demandas ciudadanas.

El apruebo ganó por una amplia mayoría, ¿cómo espera que se dé la discusión de los principales ejes relacionados con los aspectos económicos?

—Hay que separar el resultado del plebiscito de lo que será la composición de la convención constitucional. A mi modo de ver no es extrapolable este resultado con el de abril próximo, cuando se deba elegir a quienes redactarán el nuevo texto. Más que el resultado de este domingo, lo relevante son las propuestas que se van a ir instalando a partir de mañana (hoy), ya que se entra de lleno a la discusión del contenido de la nueva Constitución.

¿Ve que en la discusión de los aspectos económicos los técnicos deben ser escuchados?

—Si uno trata de sacar conclusiones de lo que ha pasado en los últimos meses en el país con respecto a proyectos económicos y eso proyectarlo para la discusión que viene, hay temas que preocupan. Uno de ellos fue el retiro del 10% de los fondos de pensiones. Economistas de distintas tendencias no estaban de acuerdo, pero finalmente no fueron escuchados. Ese tipo de señales hay que verlas en el entendido de hasta qué punto hay gente que estará dispuesta a defender ciertos principios económicos pudiendo ser menos populares. Estamos en un contexto en que la parte técnica se ha escuchado menos, además considerando que este nuevo órgano constituyente será muy similar a lo que tenemos hoy día en el Congreso.

¿Ve que en la nueva Constitución se deben explicitar los derechos sociales y cómo se deben manejar las expectativas?

—En el caso de los derechos sociales, mi principal preocupación es que se instale un relato de expectativas de que por el hecho de fijar uno de esos derechos en la Constitución lo hace ser exigible, ¿Cuáles son los límites? porque si eso no queda claro puede llevar al extremo que la política fiscal termine quedando a cargo del poder Judicial y no del Ejecutivo. Por eso, la nueva Constitución tiene que contemplar también cómo esos derechos sociales se hacen exigibles y cuáles son los límites.

En ese contexto, ¿junto con explicitar los derechos sociales se debe dejar también claro cuál será la institucionalidad y la forma en que se llevará a cabo tanto su ejecución como en sus recursos?

—Sí, porque se quiera o no hay un límite. El Estado tiene límites claros a través de los recursos fiscales. Si es que no se anda el cumplimiento de esos derechos sociales a la real capacidad del Estado de poder hacerlo, se generará mucha más frustraciones y se terminarán judicializando estos derechos sociales.

En cuanto a otro de los temas que preocupa al sector privado, ¿cómo debería resguardarse el derecho a la propiedad?

—Tiene que mantenerse tal como está, pero además con instituciones que sean capaces de defenderla, porque de poco nos sirve que la Constitución diga o resguarde el derecho a propiedad si es que las instituciones que tienen que resguardarla no tienen autonomía para poder ejercerla.

Varios analistas han señalado que era necesario tener una nueva Constitución para que Chile logre alcanzar el desarrollo, ¿cuáles su juicio al respecto?

—De acuerdo a distintos análisis sólo el 30% de la Constitución actual corresponde a la del año 1980, entonces no comparto esa frase de que para llegar al desarrollo se necesitaba una nueva Carta Magna. Lo que sí creo es que para llegar al desarrollo necesitamos un Estado que sea capaz de atender las demandas que hoy en día están arriba de la mesa. Un Estado arcaico como el que tenemos no puede ser ni subsidiario ni solidario. No podemos seguir con el Estado tal como está. Si el Estado no se moderniza, no logrará satisfacer las demandas ciudadanas, ya sea en su rol subsidiario o solidario, porque ambos van de la mano.

¿Y cuál hubiera sido el camino para lograr el desarrollo?

—Hace dos años la ciudadanía se volcó por un proyecto político que hablaba de empleo y de volver a crecer, alejándose de una propuesta política que hablaba menos de crecimiento y de empleo. Hoy día estamos con menos puestos de trabajo que hace dos años y esto exacerba los problemas que había hace dos años, entonces lo que se tiene que hacer es recuperar las bases del crecimiento económico, esa es la única fuente para generar empleo. Por muchos años llevamos una economía con crecimientos demasiado lento y un sistema educativo que no ha logrado entregar las herramientas necesarias para poder nivelar la cancha. El crecimiento tiene que estar presente en el centro de la discusión.

Entrevista a Nuestra Directora de Políticas Públicas, Bettina Horst, en Pulso.-