
En la oportunidad, la economista dijo que las medidas presentadas por el gobierno para ir en ayuda de los trabajadores que han visto afectadas sus fuentes de ingreso son coherentes entre sí y dan cuenta del esfuerzo que se ha realizado para lograr un buen diseño de política pública.
Según Arzola, el principal desafío tiene que ver con distinguir las circunstancias particulares de cada grupo y determinar cuál es el mejor mecanismo para llegar a ellos. Desde esta perspectiva, cree que la propuesta del gobierno es adecuada.
"Sin duda el monto de la ayuda es debatible, pero dentro de ciertos límites que impone la realidad y la responsabilidad , ateniéndose además a la incertidumbre", explica Arzola. De esta forma, la ausencia de información sobre la cantidad de trabajadores informales obliga a ser conservadores con el monto de las ayudas, la incertidumbre sobre la evolución del virus y el ritmo de la eventual reactivación obliga a ser prudentes y guardar recursos ante la necesidad de nuevos apoyos y hay además un sentido de urgencia que exige avanzar pronto con el proyecto.
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