La importancia del crecimiento para reducir la pobreza

El crecimiento económico cumple un rol fundamental en cuanto a su capacidad de generar bienestar y financiar la política social. Lo cierto es que desaceleraciones económicas afectan mayoritariamente a la población más vulnerable y cada punto menos de crecimiento implicaría que aproximadamente 50 mil personas no salgan de la pobreza[1].

"El desempeño de los distintos gobiernos en esta materia confirman lo anterior, explica la investigadora del Programa Social, Paulina Henoch: períodos de bajo crecimiento han impedido que más personas salgan de su condición de pobreza, e incluso han significado un retroceso en esta materia". Según los indicadores para el desarrollo del Banco Mundial, entre los años 2006 y 2009 la tasa de crecimiento anual fue 1,2% y entraron 62.210 personas de pobreza[2]. En cambio, en el período 2010 y 2013 la tasa anual de crecimiento fue 4,2% y salieron 280.399 personas.

Según su última medición, el año 2015 hay 2.046.404 personas en pobreza, lo que corresponde a una tasa de 11,7%. A partir de la metodología que utiliza el gobierno para medir la pobreza se realiza el siguiente ejercicio: se emplean un 10% de los desocupados e inactivos dispuestos a trabajar[3] (aproximadamente unas 200 mil personas) y se asumen distintas tasas de crecimiento de ingreso (1%, 2%, 3%, 4% y 5%). "Es esperable que a mayor tasa de crecimiento de ingreso hay más personas que salen de la pobreza, y que la diferencia entre crecer un 2% y un 4% son 100 mil personas menos en pobreza", explica Henoch.


[1] Estimación a partir de los resultados de la encuesta CASEN. Utilizando la tasa oficial de pobreza para el 2015 y asumir escenarios en que crecen 1%, 2%, 3%, 4% y 5% los ingresos.

[2] Tomando en cuenta la metodología para medir la pobreza del Banco Mundial de de la población que tiene menos de $ 1,90 dólares al día día (medido según paridad de poder de compra, PPP, del año 2011), lo que corresponde a cerca de $24 mil por persona al mes, en pesos del 2017.

[3] La preguna “o5” si le ofrecieran un trabajo, ¿estaría disponible para comenzar a trabajar?,  existen 3 respuestas: sí, ahora mismo; sí, en otra época del año; y no. Se consideran las primeras dos opciones.