Proyecto de ley de migraciones es ambiguo en su contenido

El Gobierno ingresó el miércoles pasado a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de migraciones que busca actualizar la normativa que data de 1975. Y si bien todavía no parte la discusión en el Congreso, ya hay informes que analizan el contenido del texto.

De acuerdo a Libertad y Desarrollo (LyD) el proyecto "no es claro en el sentido de si se orienta de manera definida hacia una flexibilización estricta o si posibilita mayor control migratorio, en la medida que tiene disposiciones que se orientan hacia una y otra dirección y en áreas fundamentales se deriva la decisión a disposiciones reglamentarias que deberán ser resueltas en un próximo gobierno".

Así, por un lado, el informe dice que "el proyecto es bastante rígido en las causales imperativas y facultativas de las prohibiciones de ingreso; pero por otro, es más laxo a la hora de generar nuevas categorías migratorias como la de visitante". Esta última permitiría que una persona ingrese al país con la intención de desempeñar una actividad económica -sujeta a un reglamento por definir- por hasta 2 años, con la posibilidad de cambiar posteriormente de categoría a una residencia de carácter más estable, como una residencia temporal".

Respecto a la posibilidad de cambio de categoría migratoria dentro de Chile, LyD indica que "ésta también aplicaría a aquellos que ingresen bajo modalidad de turistas, en casos calificados por la autoridad migratoria". En este sentido, el cambio propuesto normaliza el escenario descrito, lo que constituye un problema cuya dimensión parece no haber sido debidamente estudiada". En otro ámbito, el estudio afirma que "el proyecto no resuelve nudos críticos de la legislación actual que dificultan directamente la inserción de los inmigrantes en áreas claves para el fomento productivo o el desarrollo de capital humano avanzado de Chile, como son las trabas burocráticas para la homologación y convalidación de títulos".

En lo laboral, si bien se eleva el porcentaje de trabajadores extranjeros permitidos en empresas de más de 25 trabajadores, desde 15% a 25%, "la pregunta es por qué a pesar de que atenúa la prohibición, mantiene dicha disposición, si uno de los principios del proyecto es la no discriminación. A modo de conclusión, el informe señala que el proyecto no es claro en propender a una inmigración segura, ordenada y regular, pudiendo ser más enfático a la hora de incorporar disuasivos a la inmigración irregular".

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Fuente: Pulso.-