Desocupación sube a 7,1% y empleo por cuenta propia explica casi la totalidad de la creación de puestos de trabajo

 El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer la tasa de desempleo correspondiente al trimestre mayo y julio de 2016, de un 7,1% a nivel nacional, cifra dos  décimas mayor que el trimestre móvil pasado y cinco décimas superior al mismo periodo de 2015. Alcanzando la mayor tasa desde fines de 2011, cuando ésta aún venía descendiendo desde los altos niveles de la Crisis Subprime. Este resultado se encuentra en línea con las proyecciones del mercado, por lo que la tasa de desempleo continúa lentamente ajustándose al escenario actual de bajo crecimiento.

F Klapp horizFrancisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que es natural y esperable que se observe un crecimiento de la ocupación tan solo levemente por encima del 1,0 % en el contexto de una economía que crece entre un 1,5% y 2,0%, lo que se ha ido traduciendo en una sostenida pero suave alza de la tasa de desocupación a nivel nacional. “Continuando con la tendencia de las últimas mediciones, prácticamente la totalidad del empleo creado es por cuenta propia –con un importante componente de informalidad-, fenómeno especialmente claro en la Región Metropolitana, donde de no ser por este se habría observado una importantísima contracción del número de ocupados”, señala el economista, quien agrega que lo anterior se suma a un crecimiento de 7,7% (o casi 60 mil personas) en doce meses del empleo a tiempo parcial involuntario, es decir, de personas que desearían trabajar más pero no lo consiguen, "lo que naturalmente no es captado por la tasa de desempleo pero que claramente refleja un deterioro del mercado laboral", afirma.

Por último, volver a insistir en que  la  ayuda que había dado la construcción, anticipándose al alza de impuesto,  continúa perdiendo fuerza a medida que los proyectos que debían prometerse antes de 2016 comienzan a completarse. Durante los trimestres previos  la construcción creaba más de 70 mil empleos en 12 meses de manera sostenida, lo que hoy apenas si supera los 16 mil.

En concreto, esta expansión de la ocupación de 1,2% en 12 meses, se explica por un caída de los empleadores de un 6,5% - con una  incidencia de -0,3 puntos-; un empleo por cuenta propia que crece un 7,6% incidiendo 1,5 puntos, es decir, prácticamente la totalidad de la expansión de la ocupación; y empleo asalariado con un débil 0,2% de expansión e incidencia prácticamente nula. Ahora bien, una vez más vale la pena recordar que el empleo por cuenta propia agrupa a un conjunto bastante diverso de actividades, por ejemplo un profesional independiente que no emplea a otros caería en esta categoría (sí emplea a otros cabría en la categoría de empleador) pero una persona que ejerce el comercio ambulante o estaciona autos también, y de hecho de acuerdo a datos del INE, son más bien los empleos de baja calificación y mayor inestabilidad laboral los que dominan en los empleos por cuenta propia que se están creando. Solo para tener una referencia, en torno al 20% de quienes declaran ejercer el trabajo por cuenta propia lo hacen en la vía pública, un 20%  trabajaría solo entre 1 y 15 horas a la semana. Más aún, de acuerdo a las últimas cifras del Centro de Microdatos de la U. de Chile las remuneraciones de este grupo son sustancialmente inferiores a las de los empleados y empleadores.

Lo anterior acompañado de una expansión de la fuerza de trabajo, de 1,8% versus igual periodo de 2015, explica el aumento en la tasa de desocupación respecto a un año atrás.

desempleo

En términos de calidad de empleo asalariado, se aprecian resultados mixtos, lo que debe ser mirado con perspectiva considerando la sustitución entre trabajo asalariado y por cuenta propia que estaría existiendo, y que de cierta forma amortigua un mayor deterioro de las estadísticas de calidad del empleo asalariado: 86,6% declaró contar con contrato escrito, lo que representa una leve caída respecto del 87% de igual trimestre de 2015, mientras que los asalariados con contrato indefinido aumentan, pasando de un 71,7% a un 71,9% en 12 meses. En general el número de personas que trabaja más de 45 horas se contrae, lo que es compensado por quienes tienen jornadas más cortas.

En el actual contexto de débiles expectativas para el crecimiento, baja confianza empresarial y de consumidores, el fin del impulso excepcional de la construcción –que muestra uno de los peores IMCE[1] de sus historia-, un índice de vacantes laborales del Banco Central de Chile por el suelo y el poco dinamismo de la minería (donde de hecho se pierden 44 mil puestos de trabajo en 12 meses), parece bastante claro en los meses de invierno se observarían tasas de desempleo en torno al 7,5% a nivel nacional. 

[1] Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE) elaborada por ICARE y la UAi