¿A QUIÉN BENEFICIA LA REFORMA LABORAL?

Entre Navidad y Año Nuevo se dio a conocer oficialmente el proyecto de ley de reforma laboral de la Administración Bachelet.

Esta reforma dice relación únicamente con el denominado “derecho colectivo del trabajo”, vale decir, sindicatos y negociación colectiva, sin que en caso alguno tenga por finalidad inmediata y directa la creación de más y mejores empleos.

Sergio Morales, investigador del Programa Legislativo explica que desde el oficialismo y la CUT se pregona que ésta es la gran reforma que nuestro país necesita para que “emparejar la cancha” y que las relaciones laborales entre trabajadores y empleadores sean más equitativas y modernas, beneficiando,– se supone -, a “todos los trabajadores”, cuestión que no deja de llamar la atención.

Lo cierto es que estos dichos se alejan de la realidad, toda vez que para ser rigurosos es necesario depurar el conjunto de “todos los trabajadores”, toda vez que las modificaciones planteadas en esta “agenda” laboral tienen como destinatario único a los trabajadores formales del sector privado, regidos por el Código del Trabajo y que presten servicios para empresas con más de 8 trabajadores (ya que si la empresa tiene menos de 8 trabajadores, no pueden formar un sindicato).

De este modo, la reforma dejaría fuera a los funcionarios públicos, a quienes pertenezcan a empresas de menos de 8 trabajadores, honorarios, aquellos que prestan servicios por cuenta propia y los desocupados, por lo que casi un 70% de la fuerza de trabajo estaría excluida de tal política pública.

"El proyecto de ley que se ha presentado sólo busca privilegiar a un sector de trabajadores en desmedro del resto -porque las medidas propuestas como la titularidad sindical, la eliminación del reemplazo en la huelga, los pisos mínimos obligatorios y la extensión de beneficios de las estipulaciones de los instrumentos colectivos a los trabajadores sólo por decisión del sindicato- pueden provocar serios problemas en el mercado laboral en lo que se refiere a la creación de nuevos empleos, el acceso al trabajo formal, la mantención de los puestos de trabajo y el surgimiento de nuevos empleadores", señala Morales.

"Así las cosas, y ya conociendo las ideas matrices del proyecto, no podemos sino reflexionar si el contenido de esta agenda es justamente lo que los trabajadores y desempleados necesitan o si por el contrario es una más de las reformas de la colisión gobernante que pretende imponer su ideología y visión de las cosas a como dé lugar", añade el abogado.