SegĂşn ha trascendido en medios de comunicaciĂłn, el Ejecutivo se apronta a hacer ingreso del proyecto de ley que establece un nuevo marco regulatorio para el financiamiento de la polĂtica. A partir de la informaciĂłn disponible, el Coordinador del Programa Sociedad y PolĂtica de LyD, Jorge RamĂrez, constata que se trata de una regulaciĂłn a todas luces maximalista a la luz de la experiencia comparada, y en la cual, en aras de promover mayor equidad en la competencia, se perjudicarĂĄ enormemente a los candidatos desafiantes (que no son titulares del cargo), atentando de paso contra la competencia en el sistema, y vulnerando en mĂşltiples aspectos la libertad de expresiĂłn a la hora de realizar una campaĂąa electoral.
A grandes rasgos, la propuesta del Ejecutivo contempla: eliminaciĂłn de aportes de personas jurĂdicas con o sin fines de lucro de poder realizar aportes tanto a partidos como a campaĂąas, prohibiciĂłn de campaĂąas en espacios pĂşblicos, eliminaciĂłn de la fĂłrmula de aportes reservados, disminuciĂłn de los lĂmites en el monto de la contribuciĂłn que personas naturales puedan hacer a un candidato, establecimiento de plena transparencia en cuanto a la divulgaciĂłn de identidad de los aportantes, imposiciĂłn de una franja electoral gratuita en radios, prohibiciĂłn del libre avisaje en prensa y fortalecimiento el rol fiscalizador del Servicio Electoral.
La propuesta del gobierno omite que detrĂĄs de toda regulaciĂłn sobre financiamiento de la polĂtica estĂĄn en juego principios relevantes tales como la transparencia, la libertad de expresiĂłn, participaciĂłn y la competencia en el sistema polĂtico", asegura RamĂrez. En este sentido, vale la pena recordar que aportar a una campaĂąa vĂa financiamiento es una forma mĂĄs de participaciĂłn, y poner a disposiciĂłn de la ciudadanĂa un mensaje polĂtico vĂa propaganda, es parte del derecho a la libertad de expresiĂłn.
En cuanto al anĂĄlisis de la propuesta, Jorge RamĂrez seĂąala que en primer lugar, la fĂłrmula del Ejecutivo constituye un retroceso en cuanto al aseguramiento de mayor competencia. Se trata de una regulaciĂłn "pro incumbentes". "Si a los candidatos desafiantes (que desafĂan al titular que busca la reelecciĂłn) se les prohĂbe realizar campaĂąas en espacios pĂşbicos, prensa escrita, y radios (homologĂĄndolo con los espacios de los incumbentes), y se les limita el monto de aportes que puedan recibir de personas naturales; las condiciones reales de competencia disminuirĂĄn considerablemente", advierte el cientista polĂtico. Al respecto, el proyecto desconoce las amplias ventajas del candidato incumbente respecto del desafiante, mientras el primero ya es conocido, y cuenta con capital de redes polĂticas, el segundo requiere difundir un mensaje con mayor intensidad a efectos de contrarrestar la ventaja que ostenta el titular del cargo.
Por otra parte, lejos de promover mayores incentivos a la contribuciĂłn de personas naturales, como es la tendencia en las democracias consolidadas (vĂa sistema de matching funds, o entrega de beneficios tributarios a los aportes ciudadanos), la propuesta - de la mano de la existencia de mayores aportes pĂşblicos- elimina y acota los espacios de financiamiento privado y ciudadano. "Al respecto, parece importante mencionar que la regulaciĂłn propuesta en ningĂşn caso se sitĂşa en el estĂĄndar de las disposiciones sobre dinero y polĂtica que poseen las democracias consolidadas. Esto porque el 65% de las democracias de la OCDE, permite donaciones de corporaciones privadas tanto a partidos como candidatos y sĂłlo un 27% de las mismas, contemplan disposiciones obligatorias para que tanto partidos como candidatos revelen de manera plena la identidad de sus donantes (OCDE, 2014)", explica RamĂrez.
Finalmente, la propuesta no se hace cargo del problema inherente a la plena divulgaciĂłn de la identidad de los donantes. Como seĂąala la evidencia, con sistemas de plena divulgaciĂłn las contribuciones ciudadanas disminuirĂĄn considerablemente por temor a presiones y represalias polĂticas (cuestiĂłn de la que sĂ se hacĂa cargo el sistema de aportes reservados).
AsĂ las cosas, en lugar de aprovechar la coyuntura para impulsar una nueva legislaciĂłn que diera cuenta de los dĂŠficit del sistema vigente, el Ejecutivo ha optado por una legislaciĂłn que generarĂĄ problemas en la competencia polĂtica y donde en aras de la equidad se atropella con la libertad de poner un mensaje polĂtico en la esfera pĂşblica para que finalmente sean los ciudadanos quienes decidan.