REVIVE POLÉMICA POR RANKING DE NOTAS PARA ADMISIÓN A UNIVERSIDADES

Esta semana, el rector del Instituto Nacional y el presidente del Consejo de Rectores (CRUCh) sostuvieron una reunión para abordar la posibilidad de mejorar la forma en que se ha incorporado el ranking de notas entre los mecanismos de admisión a las universidades. Existe preocupación entre los liceos de excelencia debido a la fuga de alumnos que, con el fin de no verse perjudicados por este mecanismo, han decidido trasladarse a colegios menos exigentes. En este contexto, durante la mañana de hoy se realizó una marcha de estudiantes y apoderados de liceos emblemáticos, en rechazo al ranking de notas.

El objetivo que se buscó con el ranking de notas, fue introducir una medida de la posición del alumno respecto a su clase, de manera de reconocer a aquéllos que sobresalen por sobre sus compañeros, sin importar el entorno en el cual se desenvolvieran. De esta forma se lograría mejorar la equidad en el acceso a educación superior, en un contexto en que la PSU -al ser una evaluación que mide el manejo de contenidos, en lugar de habilidades- pone en desventaja a estudiantes de establecimientos de peor nivel.

Ahora bien, para que haya verdadera equidad, debe haber aprendizajes, explica la investigadora del Programa Social de LyD, María Paz Arzola. "No hay equidad sin aprendizajes. Si la incorporación del ranking de notas afecta el acceso a la educación superior, pero falla en identificar a aquellos estudiantes que efectivamente tendrán éxito en sus estudios, el objetivo de equidad no se cumplirá correctamente. Aquí radica la importancia de determinar una fórmula y ponderación adecuadas", agrega.

Es evidente que cualquier cambio que se haga al sistema de admisión tendrá ganadores y perdedores. Los ganadores, se supone, serán aquéllos que logren acceder gracias a estos cambios; y los perdedores serán quienes se queden fuera. "Lo importante es que las modificaciones permitan que quienes logren acceder sean quienes tienen más méritos y una mayor probabilidad de tener éxito en la educación superior", afirma Arzola.

Un segundo aspecto que se debe tener en cuenta, y que fue evidenciado con el cambio de alumnos hacia colegios menos exigentes, es que cualquier modificación del sistema de admisión tendrá un impacto en la conducta de los alumnos y sus familias. "Lo más saludable sería que desde el CRUCh se transparentara qué cualidades son las que se están buscando en los alumnos seleccionados y a partir de ahí definir los mecanismos que permitan identificarlos. Hoy día no hay claridad al respecto", señala la economista.

Si bien una medida como el ranking se justifica como una forma de dar más oportunidades a estudiantes que destacaron en los contextos que les tocó, la evidencia sobre su impacto todavía es débil, explica María Paz Arzola. "Por eso, cualquier cambio debiera hacerse de manera progresiva y simultáneamente con un mejoramiento de la PSU, cuyos defectos ya fueron identificados en una evaluación internacional realizada hace dos años".