El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el IPC de julio de 2014, el cual registró una variación mensual de 0,2%, que sumado al 0,1% de junio, modera el ritmo de la inflación tras los elevados registros del trimestre febrero-abril de entre 0,5% y 0,8% mensual. Pese a esto, el registro acumulado en los 7 primeros meses de 2014 se eleva a un nada despreciable 2,8%.

Entre los aumentos por división volvió a liderar Alimentos y Bebidas No Alcohólicas con una incidencia de 0,164 puntos porcentuales, con lo que acumula un 3,3% de aumento de precio en lo que va del año, pese a importantes caídas en el IPC de frutas y verduras de los últimos meses que ha llevado la variación en 12 meses para este indicador de un 14,7% en febrero a un 3,5% en julio. "El alza sistemática en Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, división de mayor peso en la canasta, se mantiene como ha sido la tónica del año, pese a más de un trimestre de caída en el precio internacional de granos y aceites tal como reportara en días recientes la FAO", señala el economista. A esto se suma un importante aumento en la división transporte con una incidencia de 0,156 puntos porcentuales, influido especialmente por combustibles y transporte interurbano. De hecho, durante julio algunas medidas subyacentes como el IPC SAE, que no considera ni alimentos ni energía, reflejan la preponderancia de estos elementos con un registro de 0% con respecto al mes pasado. Estos elementos suponen una importante preocupación, especialmente para los sectores de menores ingresos, quienes naturalmente destinan una proporción mucho mayor de sus ingresos a estos bienes.
En cuanto a las medidas de inflación subyacentes, el IPC subyacente o IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó una variación de 0,2% con respecto al mes anterior, en línea con el IPCX1 (0,2%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en 12 meses aumentó con respecto al mes previo, alcanzando un 4,2%, mientras que el IPCX1 retrocedió levemente a un 4,0%. Por su parte, la inflación de transables fue de 0,2% en términos mensuales y, medida en 12 meses volvió a aumentar, alcanzando un 4,2%. En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,3% lo que se traduce en una mantención del indicador en 4,9%.

En las próximas reuniones de Política Monetaria este nuevo respiro, sumado a las fuertemente ancladas expectativas de inflación en el horizonte de política relevante, será un elemento que dé espacio a la autoridad monetaria para nuevas rebajas –probablemente de 25 puntos base- de la tasa rectora, frente a una economía que no da señales de pronta recuperación (incluso al dejar de lado la coyuntura inmediata del último IMACEC.)