
“Tras este nuevo pobre resultado, acumulamos un crecimiento de apenas 2,5% en lo que va del año con respecto a la misma fecha de 2013. Y si bien la menor base de comparación para la segunda mitad del año podría ayudar al menos a las tasas de crecimiento en 12 meses, resulta muy difícil avizorar que el crecimiento se termine situando en torno al 3% para el año que corre, ya que no se aprecian señales claras de una eventual recuperación fuerte de la demanda interna. De hecho, si no fuera por el impulso desde el resto del mundo estaríamos hablando de cifras incluso más moderadas”, comenta Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD.
Este resultado es idéntico al obtenido en 12 meses el mes anterior, y 1,2 puntos porcentuales menor que el entregado el mismo período un año atrás.
Con respecto a la serie desestacionalizada, ésta sí resultó inferior al mes anterior, con un crecimiento de 2,7% en comparación con igual mes de 2013, que contaba con un día hábil más.
El resultado del mes, al igual que en abril, se vio particularmente influido por el buen desempeño de la minería, la cual avanzó un 5,2% en doce meses. A esto se suma que las manufacturas muestran algo más de dinamismo, tras un muy mal abril (-4,2% en 12 meses), los cuales fueron de alguna forma mitigados por el regular desempeño del comercio minorista que aún se mantiene en los números positivos, así como un mal dato para el comercio mayorista.
Para Klapp, un aspecto a considerar es el análisis de la velocidad del IMACEC (comparación de promedios trimestrales consecutivos desestacionalizados y anualizados) respecto al mes precedente, el cual aporta antecedentes adicionales sobre la desaceleración que experimenta la actividad económica nacional, que en el margen no da mayores señales de recuperación. Esto, pues el valor para mayo, es de un 1,4%, por debajo del 3,0% de marzo y el 2,7%abril, pero por encima de los resultados del trimestre noviembre-enero cuando la economía sufrió su más abrupta pérdida de dinamismo.

"Con esto los pronósticos para el crecimiento real del producto en 2014, situados en torno a 3,0% parecerían incluso algo elevados de no recuperarse el dinamismo en los próximos meses, lo cual no es respaldado por la información hasta ahora disponible", asegura Klapp.