19 de mayo de 2014

MEDIDAS ANUNCIADAS NO APUNTAN A MEJORAR CALIDAD DE LA EDUCACIÓN

Tras ser firmado por parte de la Presidenta de la República Michelle Bachelet el proyecto de la reforma educacional escolar, la Directora del Programa Social de Libertad y Desarrollo, Alejandra Candia, analizó uno a uno los cambios señalados, aclarando que “las ideas anunciadas no apuntan a mejorar calidad de la educación y pueden perjudicar a los niños más vulnerables”.

A continuación, se analizan los anuncios realizados:

1. Fin al lucro

No existe evidencia clara para señalar que eliminar la opción de lucro podría mejorar la calidad de educación que reciben esos niños.

Los colegios debieran juzgarse por sus resultados y no por la naturaleza de sus sostenedores. En vez de castigar a todos -buenos y malos por igual-, conviene juzgar directamente aspectos que tienen que ver con calidad y buen uso de recursos. Esto último es tarea de la Agencia de Calidad y la Superintendencia, respectivamente.

Hoy los colegios con fines de lucro son una opción real para más de un millón de familias, muchas de ellas pertenecientes a los sectores más vulnerables de nuestro país:

  • La vulnerabilidad promedio de los colegios con fines de lucro (IVE Junaeb) es de 46% (versus un 42% de los colegios sin fines de lucro)
  • Los colegios con fines de lucro reciben a 7 de cada 10 alumnos del sector particular subvencionado, y a nivel país, reciben a 4 de cada 10 niños del sistema escolar
  • Colegios con fines de lucro reciben más SEP, por ende reciben a más niños prioritarios que los sin fines de lucro: del total de recursos de Subvención Escolar Preferencial (SEP) a colegios Particulares Subvencionados (PS), 66% se entrega a colegios con fin de lucro y el 34% al sin fin de lucro.
  • Colegios con fines de lucro cobran menos Financiamiento Compartido (FC): sólo 32% cobra un financiamiento compartido, versus el 45% de los establecimientos particulares subvencionados sin fines de lucro.
  • Y el FC que cobran es menor que el de los sin fines de lucro: establecimientos con fines de lucro cobran un monto levemente menor que los sin fines de lucro: $ 16.200 versus $ 18.100 mensuales aproximadamente.

Transformarlos en establecimientos sin fines de lucro puede volverlos inviables. Podrían desaparecer establecimientos sobresalientes como el colegio Francisco Ramírez de San Ramón, Martín Abejón de Constitución, Ignacio Carrera Pinto de Coronel o los colegios Alcántara Alicante.

Según encuesta CEP 2006, los padres no desaprueban el lucro, siempre y cuando se informe, los colegios tengan buenos resultados y se cumpla con las leyes.

2. Fin al Financiamiento Compartido (FC)

Hoy en día, la existencia de FC permite juntar en una misma sala de clases a alumnos prioritarios con alumnos cuyos padres pagan desde su propio bolsillo. No olvidemos que si un alumno prioritario es aceptado en un colegio con FC, este recibe SEP y por ende no paga FC.

Por ende, el FC no deja fuera a niños que no pueden pagarlo, de hecho permite que niños vulnerables se eduquen en un ambiente más diverso y con niños de otra procedencia socioeconómica.

La segregación no sólo ocurre en los colegios con FC[i].

Adicionalmente, los colegios PS son más diversos (y más aún los con FC). Los colegios con copago son los que contribuyen con una mayor diversidad socioeconómica al sistema (65%)[ii].

La eliminación del FC podría aumentar la desigualdad: familias que estaban dispuestas a pagar por dar mejores oportunidades a sus hijos, se verán motivadas a entregar su aporte a la educación por fuera de la escuela, en talleres, profesores, materiales, etc., que irán en exclusivo beneficio de los suyos y no de su escuela.

3. Fin a la selección

La selección permite asegurar existencia de diversidad de proyectos educativos, fortaleciendo la libertad de los padres de escoger el colegio que prefieren para sus hijos, de acuerdo a sus gustos y talentos.

Gran parte de los colegios no selecciona:

  • Un gran número de colegios tiene exceso de oferta (lo cual en parte podría explicarse por la caída en la tasa de natalidad)
  • 93% de los padres señala que envió a su hijo al colegio de su preferencia[iii] y 89% de los padres sólo postuló a sus hijos a un colegio (el promedio de colegios a los que se postula es de 1.16)[iv].
  • Sólo 7,5% de los padres no fueron aceptados en el colegio al que postularon[v].

Si la selección se produjera por el lado de la demanda (los padres), la autoridad debiese procurar mejorar la información que el sistema entrega a quienes toman las decisiones. La clasificación de colegios que por ley debe realizar la Agencia de la Calidad es un primer paso en este sentido. Esa información debe llegarle a tiempo tanto a los colegios (para programar sus planes de mejora) como a los padres (para tomar decisiones). Cabe destacar que el ordenamiento de colegios no sólo considera los resultados del SIMCE para clasificarlos, sino también otros indicadores de calidad, como clima de convivencia escolar, salud, equidad de género, etc.

4. Creación de la Subsecretaría de Educación Parvularia y de la Intendencia de Educación Parvularia

Más institucionalidad pública no asegura una mejor calidad de la educación de párvulos.

Nueva Intendencia debiese tener un rol en la fiscalización del uso de los recursos públicos y del cumplimiento del marco regulatorio vigente. Calidad debiese ser ámbito de la Agencia de la Calidad de la Educación.


[i] Paredes et. Al (2013): “…en las categorías de FC hay escuelas con gran segregación y otras con baja segregación, y lo mismo ocurre en el caso de escuelas municipales”.

[ii] Arzola y Troncoso, 2012.

[iii] CEP 2006.

[iv] Gallego.

[v] Gallego.