El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el IPC de febrero de 2014, el cual registró una variación mensual de 0,5%. Esta cifra es considerablemente mayor que la del mes anterior, la cual fue de 0,2%, llevando el registro acumulado en los dos primeros meses de 2014 a un nada despreciable 0,7%.

En cuanto a las medidas de inflación subyacentes, el IPC subyacente o IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó una variación de 0,4% con respecto al mes anterior, en línea con el IPCX1 (0,4%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses aumentó respecto al mes previo, alcanzando un 2,7%, al igual que el IPCX1. Por su parte, el IPC SAE, que excluye alimentos y combustibles presenta un aumento mensual 0,3%.
La inflación de transables fue de 0,5% en términos mensuales y, medida en doce meses alcanzó un 2,4%, aumentando considerablemente en comparación al mes anterior (1,9%). En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,9% lo que se traduce, en un registro en doce meses de 4,3%.
"El registro de febrero para la inflación –tanto general como en todas sus medidas subyacentes- resulta bastante elevado, y sí bien -en parte- se explica por shocks transitorios de oferta producto del tipo de cambio, es esperable que se aprecie cierta persistencia de los mismos por efectos de segunda vuelta", afirma. Los últimos resultados del IPC han mostrado una convergencia mucho más rápida que lo esperado hacia el centro –e incluso más arriba- del rango meta del Banco Central. "Esto último, sin duda será un elemento relevante en las próximas reuniones de Política Monetaria, al limitar el espacio de acción del instituto emisor, especialmente cuando se discutan próximas bajas que llevasen la tasa rectora por debajo del 4,0%", advierte Klapp.