UNA POLARIZADA ELECCIÓN EN EL SALVADOR

La situación en El Salvador es bastante delicada desde el punto de vista social, los ciudadanos aún están atormentados por la inseguridad y la economía está estancada con un alto índice de pobreza. "Desde el punto de vista político, el país está polarizado y ha utilizado una retórica de enfrentamiento que se ha extendido hasta el día de hoy", cuenta Claudia Hernández, investigadora del Programa Sociedad y Política de LyD.

El pasado domingo 2 de febrero El Salvador realizó su quinta elección desde 1992, año en que se firmaron los Acuerdos de Paz que cerraron la guerra civil. Los principales contrincantes son el partido conservador Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) -ahora como oposición-, y el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en la actualidad como oficialista y tratando de retener el poder conquistado en 2009.

Después de la guerra civil se han llevado a cabo cuatro contiendas presidenciales, tres de las cuales las ganó ARENA, concentrando el poder entre 1989 a 2009. No fue hasta las elecciones de 2009 que el FMLN llevó como candidato al popular periodista Mauricio Funes, cuando se produjo la alternancia en el poder, y la izquierda arribó al gobierno por primera vez en la historia local.

En estas elecciones, ARENA en un intento de recuperar el poder perdido presentó al ex-alcalde de San Salvador Norman Quijano, que consiguió un 38,9% de los votos; y el FMLN, al ex-comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, que obtuvo el domingo pasado un 48,9% de los votos. Al no lograr la mayoría necesaria de la mitad más uno, tendrán que enfrentarse el 9 de marzo de 2014 en una segunda vuelta, en la que se decidirá definitivamente quién gobernará a partir del 1 de junio del 2014 durante cinco años.

En un tercer lugar, con un aproximado de 11,4% de las preferencias se ubicó el ex Presidente Elías Antonio Saca, candidato del Movimiento UNIDAD (que aglutinó a diversas fuerzas conservadoras minoritarias como el PDC, PCN y GANA), que al parecer no logró cuajar como vertiente de tercera vía, con fuerza suficiente para romper el peso de los partidos tradicionales.

Para muchos analistas, los grandes perdedores fueron los ciudadanos, por considerar que en estas elecciones faltó una discusión real de las propuestas de gobierno. A pesar de la existencia de un debate, este careció de derecho de respuesta y los candidatos evadieron responder de manera directa las preguntas, especialmente las de financiamiento de sus promesas electorales. "Resulta preocupante, toda vez que lo que está en juego son dos modelos contrapuestos de desarrollo, que para algunos reproduce el antagonismo heredado de la guerra de los años ochenta. Uno, es el modelo económico liberal de ARENA y en la vereda contraria está el FMLN, que a pesar de demostrar cierta moderación, mantiene sus inclinaciones ideológicas con Cuba y Venezuela", explica la cientista política.

Aún quedan un par de semanas para movilizar y encantar a un electorado que habría participado aproximadamente en un 50% en primera vuelta. "El Salvador es el país más antiguo en la región en utilizar el voto voluntario, por lo que el desafío que tiene Arena y el FMLN no es menor, especialmente en un país con altos niveles de abstención porque la población se ha mostrado decepcionada de la política", advierte Hernández.

otras publicaciones