A CONTINUACIÓN, REPRODUCIMOS LA CARTA DE CONSTANZA HUBE, INVESTIGADORA DEL PROGRAMA LEGISLATIVO DE LYD, PUBLICADA HOY EN LA TERCERA.

Este hecho es preocupante y representa una mala señal, no sólo porque Bachelet parece estar renunciando a su legítima facultad de nombrar a quién estime conveniente como parte de su equipo más cercano, sino que también porque implica un debilitamiento de su liderazgo –y a manos de un grupo de presión–. En este caso, agravado porque fue la propia Presidenta electa la que salió al paso de las críticas, señalando que se habían chequeado todos los antecedentes antes de nombrar a los ministros, subsecretarios e intendentes.
En momentos en que el país requiere de señales claras en materia de liderazgo y gobernabilidad, estamos ante un primer paso en falso. ¿Se trata del caso Barrancones de Bachelet?