Conversamos con cuatro diputados de la Centro derecha con el fin de conocer su visión de la política actual. Cristián Monckeberg, María José Hoffmann, Felipe Kast y Jaime Bellolio le contaron a Revista LyD sobre los grandes proyectos que pretenden realizar en sus distritos durante los próximos cuatro años en ejercicio.
CRISTIÁN MONCKEBERG, DIPUTADO ELECTO POR EL DISTRITO 23 (Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura)
Militante de Renovación Nacional (RN), 45 años.

Porque lo público, el destino del país, me preocupa y me gusta poder incidir. La política tiene mucho de servicio, pero además da la posibilidad de poder tomar decisiones e influir con tus ideas y convicciones para que la marcha del país vaya en uno u otro sentido.
¿Cuáles son los principales proyectos que va a tratar de impulsar?
Hay tres proyectos que quiero sacar adelante, ya están todos en marcha. Primero, lograr una rebaja de las contribuciones para los adultos mayores. El gobierno lo anunció y el proyecto de ley va a entrar al Congreso. Segundo, me gustaría que se haga una ley de reciclaje domiciliario. Estas leyes son relevantes porque dan cuenta de una preocupación por el entorno y la sustentabilidad más allá del día a día. También logramos que este proyecto de ley ingresara al Congreso y espero que concretemos. Tercero, tenemos que darle una mirada distinta al tema de seguridad ciudadana. Hemos aprobado un montón de proyectos para hacer más estricta la legislación y me parece muy bien, pero también hay que lograr políticas públicas que estén diseñadas en la lógica de la rehabilitación y reinserción. Ya logramos que algunas personas que han cometido ciertos delitos puedan optar a un empleo estatal bajo ciertas condiciones.
¿Cuáles cree que son los principales problemas de su distrito y cómo pretende resolverlos?
Va en la línea con lo anterior. Debe haber una mejor política de Estado para los adultos mayores, yo aspiro a que haya algo más potente al Servicio Nacional del Adulto Mayor. Esto también tiene relación con las AFP. Tenemos que reafirmar, mejorar y mantener el sistema, no puede seguir siendo como está. Mucha gente aspira a pensiones de mejor calidad y eso no se está produciendo, a la gente se le agota la plata. Por otra parte, los temas de seguridad en el distrito son una gran preocupación. Hay que seguir trabajando para solucionarlos. Mi permanencia en las comisiones de Seguridad Ciudadana y Constitución apuntan a ello, y la mayor cantidad de proyectos de ley que he presentado y aprobado tienen directa relación con este tema. Una vuelta de tuerca a los jueces y fiscales es muy necesaria, con sistemas de evaluación nuevos y más recursos.
¿Cuál es su visión respecto de la política actual en Chile?
Yo no soy de aquellos que ningunean la política, pero sí está mal evaluada. A veces los políticos no rendimos como la gente espera. Creo que la política requiere de transformaciones, de adecuaciones, no creo en el inmovilismo. Veo una política de capa caída pero con la ilusión de mejorarla cada vez más.
¿Cree que hay que renovar el proyecto de la Centroderecha?
Eso de la "nueva derecha" no me lo compro. La derecha tiene sus ideas y postulados, pero hay que remozar nuestro discurso, dar propuestas renovadas y cambiar liderazgos. Tenemos que apuntar a que no nos vean como una derecha intolerante, sino que más inclusiva en línea con nuestras ideas de libertad, de meritocracia, de Estado de Derecho, del concepto de familia y de derecho a la vida.
A su juicio, ¿cuál debe ser el rol que debería tomar la oposición en el próximo gobierno?
La disciplina y el buen comportamiento desde el punto de vista parlamentario son claves. La oposición debe ser estricta y fiscalizadora. Pero además, hay que construir un mensaje esperanzador sobre la base de lo que hicimos en estos cuatro años. Un mensaje diferente al de la Nueva Mayoría, que va a gobernar con complejidades y muchos terremotos políticos.
MARÍA JOSÉ HOFFMANN, DIPUTADA ELECTA POR EL DISTRITO 15 (San Antonio, Santo Domingo, Algarrobo, entre otras comunas)
Militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), 36 años.

Fue un proceso natural y muy personal. Siempre tuve una vocación social muy marcada, al igual que mi familia, por eso en la universidad al conocer el trabajo de la UDI sentí que era un buen camino para desarrollar mi vocación. La política tiene muchas cosas duras y algunas desagradables, pero la posibilidad de servir a los demás y de ser parte de cambios reales en la vida de las personas es lo más atractivo para mí.
¿Cuáles son los principales proyectos que va a tratar de impulsar?
Potenciaré a San Antonio como el puerto más grande de Chile, y el litoral de los poetas que es una extensión maravillosa dedicada al turismo, a lo que se suman el valle de Casablanca y Leyda, con una tradición agrícola y vitivinícola. Además, mejorar la calidad de la educación, es una preocupación permanente para quienes la consideramos un motor del desarrollo personal. Es la cuna de las oportunidades, por eso he estado muy interesada y me he dedicado con mucha fuerza a este tema.
¿Cuáles cree que son los principales problemas de su distrito y cómo pretende resolverlos?
La falta de empleo e inversión ahogaban a nuestro puerto, pero estos últimos años hemos podido avanzar en creación de empleo y desarrollo de nuevos proyectos. Ahora, el desafío es que estas mejoras empiecen a impactar en la calidad de vida. Debemos optimizar la atención de salud con un nuevo hospital en San Antonio, contar con más lugares de esparcimiento, más prácticas deportivas y alternativas culturales. Esto, en un marco de mayor seguridad ciudadana, son las demandas más importantes de nuestros vecinos.
¿Cuál es su visión respecto de la política actual en Chile?
Me preocupa la violencia que empieza a instalarse en el lenguaje, veo a muchas personas que creen que sólo se crece a partir de la descalificación permanente del otro. Cuidar nuestra convivencia democrática es clave para nuestra sociedad. El saber administrar las diferencias y resolverlas de manera pacífica es parte de nuestro patrimonio cívico y no podemos dilapidarlo.
¿Cree que hay que renovar el proyecto de la Centroderecha?
La política es esencialmente dinámica, el proceso de renovación debe ser permanente. Nuestra sociedad ha vivido cambios dramáticos en los últimos 30 años y eso nos ha hecho incorporar el cambio como una constante. Como Centroderecha tenemos la obligación de construir una alternativa amplia y diversa, que respete nuestra historia, se abra a nuevos miembros y no descarte a nadie que adhiera a los postulados de libertad y responsabilidad personal. Las diferencias en los énfasis -como, por ejemplo, la vocación popular de la UDI- no deben impedir que trabajemos juntos hacia el futuro. Hay una fuerte necesidad de renovación, de entender que nuestro país está cambiando, pero eso no significa rendirse ante la Izquierda, si no que renovarnos desde nuestros principios.
A su juicio, ¿cuál debe ser el rol que debería tomar la oposición en el próximo gobierno?
Ser oposición es una función democrática que debe ser ejercida con responsabilidad y siempre mirando el bien común y el interés superior de Chile. No entiendo ni comparto a quien se niega a todo por su propio interés político electoral. El colaborar en lo bueno que proponga un gobierno, no quita a quienes trabajan en política por principios y valores, que tengan el valor para defenderlos y promoverlos sin complejos. Parte importante de nuestra función es ser una voz clara de quienes nos apoyan y quieren sentirse representados por nuestros actos. Por ejemplo, en la defensa del derecho a la vida del que está por nacer, las ideas de la libertad y de poner siempre a la persona como eje de cualquier política pública.
FELIPE KAST, DIPUTADO POR EL DISTRITO 22 (Santiago Centro)
Independiente, líder del movimiento Evolución Política (Evópoli), 36 años.

Crecí alejado de la política pero muy vinculado al trabajo social. A medida que pasaba el tiempo y estudiaba sobre economía y políticas sociales, me fui dando cuenta que la única forma de tener un impacto real en la vida de las personas era a través de la política. En mi opinión, la política es hoy el mejor lugar para encauzar los esfuerzos de las personas que desean ayudar en la construcción de un Chile más justo, en llevar a la práctica lo que académicos han descubierto sobre cómo hacer buenas políticas públicas.
¿Cuáles son los principales proyectos que va a tratar de impulsar en su distrito?
Mis ejes programáticos están puestos en las materias que avanzan en que Chile sea una sociedad de oportunidades y deje de ser una sociedad de privilegios heredados. Los énfasis estarán en impulsar una agenda de educación, sobre todo pre-escolar y escolar. Es imposible que emparejemos la cancha de las oportunidades si las desigualdades no se corrigen en los primeros años de vida. En segundo lugar, queremos imponer estándares de ética en el gasto del Gobierno, lo que requerirá continuar por las reformas que comenzamos en el nuevo Ministerio de Desarrollo Social. De forma de asegurar que la política social efectivamente ayude a quienes más lo necesiten y no se desperdicie el dinero. Un tercer eje será fortalecer a la sociedad civil, en Evópoli estamos convencidos que el rol que ésta debiese jugar en la vida política es mayor al que actualmente tiene. Hay que incentivar su existencia, dotarla de ayuda y recursos. Para construir un país libre necesitamos una sociedad civil activa, donde agrupaciones de barrio, organizaciones, y otros actores tengan fuerza. También debemos legislar en materias de salud, vivienda y pensiones, donde aún tenemos una gran deuda como país y el Estado ha sido negligente en entregar soluciones adecuadas.
¿Cuáles cree que son los principales problemas de su distrito y cómo pretende resolverlos?
Durante la campaña pude recorrer Santiago y conocer a miles de vecinos. Me sorprendieron las dos caras que tiene la ciudad, por un lado te encuentras con personas que han prosperado y que son capaces de entregar a sus hijos una vida con oportunidades y futuro. Por el otro, conoces a familias que no han logrado surgir y a muchos niños que estamos condenando como sociedad, eso es inaceptable.
Por esta razón, hay que hacer una gran reforma social. Debemos dar soluciones a las parejas jóvenes que han elegido esta comuna para vivir, ellos están formando una familia y necesitan salas cuna de calidad. También necesitamos reformar el sistema de pensiones para que los adultos mayores puedan vivir tranquilos. Necesitamos mejorar la red de salud pública, para esto es clave contar con más médicos especialistas en los consultorios e implementar planes de salud preventiva. Asimismo, tenemos que combatir la delincuencia para poder tener una buena calidad de vida, no puede ser que las familias vivan tras las rejas por miedo. Hay que apoyar programas de seguridad ciudadana basados en evidencia, que aborden este problema sin prejuicios. Finalmente, trabajaremos para ayudar a las personas a vivir en un lugar digno y para construir una sociedad menos segregada.
¿Cuál es su visión respecto de la política actual en Chile?
La política se ha polarizado mucho últimamente. Pasamos de una clase política que comprendía los acuerdos y era sana para alcanzar mayor justicia, a una que se cree poseedora de la verdad y que no necesita conversar con la oposición. Tenemos que trabajar para poder escucharnos unos a otros nuevamente. Debemos salir de los slogans simplistas que han gobernado el discurso político en el último tiempo. Mientras en las calles la ciudadanía manifestaba sus anhelos por construir una sociedad de más oportunidades, los políticos se atrincheraron y empezaron a ceder frente a grupos de presión. Debemos actuar con convicción, con ideales claros y visión de futuro. Finalmente, veo una falta grave de renovación de ideas y de rostros en nuestra política. Mucha gente no se siente representada y se acentúa la percepción de que las instituciones no funcionan y están capturadas por los políticos.
¿Cree que hay que renovar el proyecto de la Centroderecha?
Chile pide renovación, nuevos acuerdos y hoy nos han dado la oportunidad para construir un país distinto. Nuestro proyecto en Evópoli es abrir un espacio para los que se sienten huérfanos dentro del ordenamiento político actual, pero creen que las ideas de la libertad son el norte a seguir. Valoramos lo que han hecho los partidos por Chile en las últimas décadas, pero creemos que hay que ampliar los espacios.
A su juicio, ¿cuál debe ser el rol que debería tomar la oposición en el próximo gobierno?
El rol de un proyecto político serio debiese ser la defensa de las ideas que lo inspiran. Corresponde que una oposición bien intencionada apoye aquellos proyectos que vayan en la línea con estas ideas y muestre con argumentos su desacuerdo con las que no lo hagan. Desde un punto de vista técnico, hay que oponerse a las malas políticas públicas y apoyar aquellas bien intencionadas y bien diseñadas, hacer otra cosa es politiquería.
JAIME BELLOLIO, DIPUTADO POR EL DISTRITO 30 (Buin, Calera de Tango, Paine y San Bernardo).
Militante de la UDI, 33 años.

Porque quiero contribuir en equipo y en unidad a cambiar Chile. Me di cuenta que tenía esta vocación cuando estaba ejerciendo como Presidente de la FEUC, en el año 2003, en que yo veía que legítimamente la inmensa mayoría de mis compañeros quería dedicarse a temas financieros, de recursos humanos o de marketing, pero a mí lo que más me interesaba era la puesta en práctica de lo que estábamos aprendiendo.
¿Cuáles son los principales proyectos que va a tratar de impulsar en su distrito?
En Chile hay problemas de falta de mayores oportunidades en educación y en temas de seguridad necesitamos devolverles los espacios públicos a las familias. Algunas cosas se pueden solucionar a través de leyes y otras a través de buenas políticas públicas. En términos de seguridad, hay que aprobar nuevas leyes para darles mayores facultades y entrenamiento a los Carabineros y también para exigirle más a los fiscales y a los jueces. En materia de educación, yo soy un convencido de que la calidad no solamente es el SIMCE ni tampoco la PSU. La discusión de quien debe ser el proveedor de la educación, si tiene que ser el Estado o las personas, es equivocada con respecto a calidad. Tiene que conjugarse la libertad. Ahí tiene más que ver con políticas públicas que aumenten realmente la calidad y que vayan en pos de una mayor libertad para las personas.
¿Cuáles cree que son los principales problemas de su distrito y cómo pretende resolverlos?
El distrito que a mí me toca representar es un poco como Chile en chico. Tiene los problemas de las ciudades -por San Bernardo-, tiene los problemas del campo -por Buin, Paine y Calera de Tango-. El distrito 30 está al sur de Santiago, y es casi como si fuera de regiones.
El distrito ha crecido mucho en términos demográficos pero los servicios públicos no han crecido a la misma velocidad. Entonces, hay un problema grave de transporte y de instalaciones de salud. Falta un hospital, las personas de Buin y Paine tienen que ir a atenderse al Hospital Barros Luco que queda en San Miguel, y resulta que en horario no punta se demoran no menos de una hora en el trayecto. Junto con esto, no hay una debida planificación urbana. Dado este rápido crecimiento lo que empieza a pasar es que muchas de las calles empiezan a colapsar porque no están pensadas ni diseñadas para este aumento de la población. Hay un tema de urbanismo que claramente está muy atrasado, se necesita mayor compromiso de las autoridades de los gobiernos regionales para resolverlo y reordenar el plan regulador. También, hay un proyecto, que es el de Rancagua Express, que tiende a ayudar en el tema de la conectividad y hay que exigirles a las carreteras concesionadas que cumplan con su contrato de concesión.
¿Cree que hay que renovar el proyecto de la Centroderecha?
Liberales y conservadores siempre han existido, lo realmente nuevo es el proyecto de una Centroderecha popular. Eso quiere decir que hay que ir donde supuestamente había un monopolio de la izquierda con las ideas de la Centroderecha a conquistar a esas personas. Eso es muy distinto a tomar banderas de la izquierda para hacerlas nuestras, que es la tesis que yo creo que hace equivocadamente la "nueva derecha". Lo realmente nuevo es lo popular. Necesitamos en adelante renovarnos. Pero renovarnos no tiene que ver con algo generacional, sino que tiene que ver con algo de conceptos y de ideas. En esa renovación, paradójicamente, yo creo que lo que tenemos que volver a hacer es aquello que nos hizo diferentes en el pasado, que es esa derecha popular.
A su juicio, ¿cuál debe ser el rol que debería tomar la oposición en el próximo gobierno?
Yo creo que la Nueva Mayoría puede pretender pasar maquinas. Aún más, ellos podrían hacer todas aquellas cosas que nos han criticado durante muchos años. Podrían triplicar los impuestos, duplicar o triplicar el salario mínimo, eliminar las AFPs, eliminar las Isapres, eliminar los colegios subvencionados, etc. Mi opinión es que ellos no lo van a hacer porque saben que eso sería un gravísimo retroceso para el país. Nuestro rol es ofrecerle a la ciudadanía un proyecto alternativo al que quiere hoy día la Concertación unida al Partido Comunista, y ese proyecto alternativo tiene que ser de futuro y unitario.