A CONTINUACIÓN, REPRODUCIMOS LA CARTA DE JORGE RAMÍREZ, INVESTIGADOR DEL PROGRAMA SOCIEDAD Y POLÍTICA DE LYD, PUBLICADA EN LA TERCERA.

Lo primero que llama la atención es la evidente ausencia de renovación a nivel de liderazgos. Muchos de los nuevos ministros son personeros ya probados en administraciones anteriores. Quizás el mejor ejemplo de lo anterior sea José Antonio Gómez quien ejercerá como Ministro de Justicia en un tercer mandato presidencial.
En segundo término, tal y como lo mencionó explícitamente Bachelet, está presente la deuda en términos de la inclusión de mujeres o "paridad". Sin ir más lejos, el gabinete recién nombrado incorpora menos mujeres que su gabinete entrante del año 2006.
Por otra parte, parece una buena noticia la designación de rostros moderados y técnicos en áreas claves como Trabajo, Obras Públicas y Relaciones Exteriores. De lo anterior se desprende que las visiones más revisionistas parecen situarse en áreas que no son parte del "centro de gobierno". No obstante, de todos modos será interesante ver cómo se manejan las altas expectativas generadas durante su campaña, las visiones más revisionistas, y la inclusión de ministros tanto del PC como de la Izquierda Ciudadana (aunque en carteras menos visibles), con la importante presencia del mundo moderado en el diseño original. De ese diálogo entre estos dos mundos, dependerá en buena parte la estabilidad política a nivel interno, de esta nueva administración.