Después del balotaje del pasado 15 de diciembre, Michelle Bachelet, del pacto Nueva Mayoría -conformado por la Democracia Cristiana (DC), Partido Socialista (PS), Partido Por la Democracia (PPD), Partido Radical Social Demócrata (PRSD), Partido Comunista (PC), Movimiento Amplio Social (MAS) e Izquierda Cristiana IC)- se convirtió en la nueva Presidenta electa. Con cerca de 3,46 millones de votos y el 62,2%, derrotó a la candidata de la centroderecha Evelyn Matthei, que obtuvo 2,11 millones de votos, con el 37,8%.
El resultado estuvo marcado por los 5,7 millones de votantes de un universo de 13,5 millones, similar a la obtenida en la elección municipal de 2012; prácticamente un millón de votantes menos que en la primera vuelta del 17 de noviembre.
Destacó asimismo el orden, eficacia y eficiencia del proceso conducido por el Servicio Electoral: en pocos minutos desde el cierre de las mesas el sistema generaba resultados preliminares; en menos de dos horas ya se conocía el resultado final y había transcurrido el discurso de concesión de la candidata que no resultó electa. Se trata de un capital institucional valioso que Chile debe valorar; algo radicalmente distinto a lo que ocurre en otros países.
Resultados relevantes
En primer lugar, destaca que Bachelet sumó cerca de 400 mil votos en relación a la primera vuelta (cuando llegó a 3,070 millones). Matthei, por su parte, sumó más de 460 mil. La primera fue capaz de sumar cerca de 210 mil nuevos votos en la Región Metropolitana; la segunda cerca de 183.000; la primera 48.000 en Valparaíso, la segunda 56.000.