LEY DE FÁRMACOS: UN AVANCE IMPORTANTE, PERO INSUFICIENTE

Este miércoles se aprobó en la Sala del Senado el informe de la comisión mixta relativo a la Ley de Fármacos. Sólo resta que la Cámara de Diputados también apruebe dicho informe.

En la comisión mixta se resolvieron las controversias existentes, acordando, entre otras cosas, que en la receta médica se debe individualizar el medicamento por su nombre de fantasía y agregar, a modo de información, su denominación común internacional, en caso de existir medicamentos bioequivalentes certificados.

A su vez, las farmacias tendrán la obligación de contar con un listado, a disposición del público, de los productos con bioequivalencia demostrada; como también, con un petitorio farmacéutico disponible para ser adquirido, que incluirá todos los medicamentos con bioequivalencia demostrada para el mismo principio activo y dosis. También se debe expresar el precio de los medicamentos en sus envases.

"Gracias a todo esto, el consumidor se podrá informar, en la receta y al adquirir sus remedios, pudiendo optar en base a precio u otras consideraciones", explica María Teresa Muñoz, investigadora del Programa Legislativo de LyD. Se aprobaron además las normas sobre fraccionamiento, permitiendo así que los pacientes puedan comprar sólo el número de dosis que requieran, reduciendo con ello los costos y la existencia de excedentes médicos en los hogares.

Sin embargo, y lamentablemente, quedó fuera del debate la venta directa de medicamentos que no requieren receta médica en establecimientos comerciales. Es más, se agregaron normas que derechamente prohíben el expendio de productos farmacéuticos en establecimientos distintos de farmacias, almacenes farmacéuticos y ciertos centros asistenciales.

"Lamentable es que se haya eliminado esta posibilidad, toda vez que presentaba un claro beneficio para la comunidad", advierte la abogada. A saber, permitiría un aumento de la competencia, al ingresar nuevos competidores -lugares especialmente habilitados para el efecto- al mercado de medicamentos, actualmente concentrado en farmacias y almacenes farmacéuticos.

Lo anterior generaría una baja en los precios, que se calcula podría fluctuar entre 5% y 16%. Y por último, aumentaría la cobertura, facilitando el acceso de la población a este tipo de remedios.

"Si bien este proyecto de ley genera un avance, es una lástima que no se haya aprovechado el impulso para facilitar el acceso a medicamentos sin receta médica, sobretodo al considerar que actualmente existen 96 comunas, generalmente pobres y aisladas, donde no existen farmacias", asevera la investigadora del Programa Legislativo.

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