El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el IPC de noviembre de 2013, el cual registró una variación mensual de 0,4%. Esta cifra es considerablemente mayor que la del mes anterior, la cual fue de 0,1%, llevando el registro acumulado en 2013 de 2,0% a 2,4%, lo mismo que en doce meses producto de la nula inflación de diciembre de 2012.
Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que en el IPC de octubre, seis de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios, mientras cuatro disminuyeron y dos se mantuvieron iguales. La división que influyó principalmente en la tasa de forma positiva fue Alimentos y Bebidas no Alcohólicas con una incidencia de 0,191 puntos porcentuales. Esta incidencia se explica por el alza de 38 de los 77 productos que componen esta división, la cual representa el 18,9% de la canasta familiar promedio, destacándose al igual que el mes pasado el impacto de la papa, con un aumento de 18,8%, al igual que las frutas de estación las cuales aumentaron un 8,6%. Dado que el primer quintil destina una proporción mayor de su presupuesto a alimentos, un 37,4% versus un 14,5%, las alzas de la división Alimentos y Bebidas no Alcohólicas son siempre una fuente de preocupación.
En cuanto a las medidas de inflación subyacentes, el IPC subyacente o IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó una variación de 0,2% con respecto al mes anterior, levemente por sobre el IPCX1 (0,2%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses aumentó respecto al mes previo, anotando un 2,2%, al igual que el IPCX1 que se mantiene en un 2,4% en doce meses. Por su parte el IPC SAE, que excluye alimentos y combustibles presenta un aumento mensual de apenas 0,3%.
La inflación de transables fue de 0,4% en términos mensuales y, medida en doce meses alcanzó un 1,3%. En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,4% lo que se traduce, en un registro en doce meses de 3,7%.
Si bien el registro de noviembre para la inflación –no así la subyacente- parece relativamente alto, siendo uno de las mediciones más elevadas del año tras septiembre cuando se alcanzara un 0,6%, la proyección sigue en la mitad baja del rango meta del Banco Central. Esto último, sin duda, será un elemento relevante en las próximas reuniones de política monetaria, cuando se evalué una tercera potencial rebaja de la tasa rectora. A futuro aún serán determinantes posibles alzas en el precio de los alimentos producto de las recientes heladas y la depreciación del peso que se reflejaría, por ejemplo, en el precio de los combustibles.