A continuación reproducimos la entrevista a nuestro consejero, Juan Andrés Fontaine, publicada en La Tercera:
EL EX MINISTRO de Economía e integrante del equipo programático de Evelyn Matthei, Juan Andrés Fontaine, dice no desanimarse, pese al resultado de la última encuesta CEP, que señala que Michelle Bachelet podría ganar en primera vuelta. “Hay eventos sobrevinientes que deberían alterar sustancialmente ese panorama. Por lo tanto, mantengo la expectativa de que haya segunda vuelta y que en ella la campaña de Evelyn tome mucho más fuerza”, sostiene. Con la misma convicción, no duda en criticar el programa que presentó la candidata opositora el domingo pasado, atribuyéndole un “enfoque sesentero”, centrado en combatir la desigualdad, vía reforma tributaria, y contrario a promover el crecimiento y la generación de empleos.
¿Qué ofrece el programa de Michelle Bachelet?
Primero, celebro que haya un programa. Revela que la coalición de Bachelet parte de la base de que el problema central en Chile hoy es la desigualdad y plantea atacarlo con una política redistributiva por la vía tributaria, y utilizar esos recursos para financiar lo que denomina derechos sociales garantizados. Es un enfoque sesentero.
¿Es sesentero el enfoque de cómo atacar el problema o la visión de que la desigualdad es el mayor desafío?
Ambas cosas. Si bien en Chile existe alta desigualdad, todavía hay cerca de 2,5 millones de chilenos bajo la línea de pobreza. Y los que están sobre ella tienen un elevado grado de vulnerabilidad. Para ellos, ¿es realmente lo más relevante cuán bien o mal están respecto de los que se encuentran más arriba en la pirámide? ¿Ese es el tema central o lo más importante es cómo levantarlos desde el nivel de vida que hoy tienen, hacia un piso más alto? Lo prioritario es lo segundo: levantarlos hacia un nivel más alto, dándoles más acceso a mejores condiciones de empleo y de remuneraciones, a través de más educación y capacitación. Plantear la desigualdad y la redistribución de la torta desde los más a los menos acomodados como pieza central del programa, es colocar un obstáculo al crecimiento.
¿Por qué los ve contrapuestos?
Para terminar con la pobreza, lo más importante es crear empleos y para ello se necesita estimular el emprendimiento y la innovación, y ese mensaje es reñido con plantear que hay que quitarles ingresos a aquellos que tienen éxito y traspasárselos, por distintas vías, a aquellos que no lo tienen. Lo que motiva la inversión y el emprendimiento, en buena medida, es la posibilidad de tener éxito y éste se mide en el mercado. Si Steve Jobs no hubiese sido remunerado, como lo fue por sus innovaciones, probablemente no las habría hecho. Y no habría muchos otros tratando de emularlo.
En materia de reforma tributaria primó el programa original de Bachelet.
Efectivamente. El azul de la DC no cambió la coloración del programa en absoluto, al menos en lo tributario y en educación.
Detrás de esta reforma hay una intención, por la vía de los derechos sociales garantizados, de crear en Chile un Estado de Bienestar. El problema es que etiquetar a un determinado bien o servicio como derecho social garantizado no lo hace gratuito. De algún modo, hay que pagar por él. Aquí lo que se hace es ofrecer educación gratuita y financiarla con aumento de impuesto a las empresas. Pero eso es muy diferente a lo que existe en Europa, en los Estados de Bienestar de países como Suecia, a los que se parece estar imitando.
¿Por qué es diferente si en esos países las tasas de impuestos son más altas, incluyendo las de las empresas?
Porque en los países nórdicos este Estado de Bienestar se financia con impuestos a las personas. En Suecia, el IVA es de 25%, la tasa superior del impuesto a la renta es de 56% y la paga toda la gente cuyo sueldo es superior a 1,5 veces el sueldo promedio. En Chile, el 80% de las personas no paga el impuesto a la renta. La tasa máxima es 40% y se paga solamente cuando uno tiene un ingreso 14 veces superior a la media. Por eso es que en Chile los impuestos a la renta captan un 2% del PIB. En Suecia, en cambio, es un 12% del PIB. Por su parte, si bien el impuesto a las empresas en Suecia es de 26%, mientras que acá es de 20%, lo que recauda el Estado en Chile por ese impuesto está entre 4% y 5,2% del PIB, en cambio en Suecia es de 2,9% del PIB. Dónde está entonces la gran diferencia entre un sueco y un chileno; en que el sueco siente que tiene un contrato social en que el Estado le da bienes públicos de alta calidad, por ejemplo, educación gratuita, y él paga eso a través de los impuestos personales y del IVA. Lo que está proponiendo, en cambio, la denominada Nueva Mayoría no es eso. Está ofreciendo educación gratuita, pero le dice a la gente que va a pagar Moya, va a pagar un empresario, no ellos, y eso es engañoso.
¿En qué sentido engañoso?
En el sentido de que, finalmente, el empresario no va a pagar, porque las empresas van a adaptarse. Por qué los suecos no han hecho esto, porque saben que si se les suben mucho los impuestos a las empresas se termina teniendo menos inversión, productividad y todo lo demás. Cuando las empresas enfrentan más impuestos, invierten menos, contratan menos personas, pagan menos sueldos, suben los precios o van a producir al exterior. Se transfiere ese costo a un tercero, en este caso, a los desempleados o los consumidores.
Pero es un ofrecimiento en línea con lo que pide la gente, según la encuesta CEP.
Lógico. La oferta educación gratuita financiada por impuestos que no los paga usted es imbatible, pero no es cierto. Esta es una fórmula diseñada para captar votos y eso es ingenioso tratándose de una campaña electoral, pero desde el punto de vista técnico-económico va a haber efectos indirectos que repercutirán sobre las personas, y esos efectos no son transparentes. En cambio, en el caso de la fórmula escandinava, sí lo son. Subir la carga tributaria a las empresas, a través del alza del 20% al 25% del impuesto de primera categoría y de la eliminación del FUT, es un contraimpulso competitivo.
La oposición busca terminar con el FUT, porque señala que es fuente de elusión y evasión.
Todos los mecanismos de estímulo tributario tienen ese defecto y el FUT no es una excepción. Pero si uno encuentra que las cañerías tienen filtraciones, lo que tiene que hacer es revisar las soldaduras, no acabar con el sistema. El FUT es un mecanismo que estimula el ahorro de las empresas y ha sido muy eficiente en ello, por cuanto en Chile, entre un 50% y dos tercios del ahorro privado lo hacen las compañías. Con esta medida estamos conspirando contra eso.
¿No compensa el término del FUT la depreciación instantánea?
Yo tiendo a simpatizar con esa propuesta, pero la primera persona que la hizo fue mi profesor en Chicago, Arnold Harberger, en los 70. El, cuando conoció nuestro sistema, consideró que era mejor, porque es mucho más amplio. El problema de la depreciación instantánea es que sirve sólo para un tipo de inversión que es en fierro y en ladrillos, pero no para capital de trabajo o para inversiones intangibles o financieras que, a su vez, permitan a un tercero invertir. Además, es completamente erróneo que esta fórmula evite los males que se le atribuyen al FUT.
Los técnicos de Bachelet dicen que es más fácil fiscalizar ese mecanismo que el FUT.
No veo por qué. En la fórmula que está proponiendo Bachelet existen, incluso, más incentivos de los que hay hoy día para abultar los gastos, ya no sólo los corrientes, sino también los de capital de las empresas y hacer retiros camuflados.
También señalan que la estructura tributaria no es lo único que importa para el crecimiento, que son esenciales factores como estabilidad política y cohesión social, a los que apunta el programa.
No puedo estar más de acuerdo en que la cohesión social es un factor importante dentro de la competitividad. Pero no estoy para nada seguro de que esta propuesta contribuya a más cohesión. Pienso que al revés. Desde el momento que el Estado pasa a ser percibido como un gran repartidor de rentas, un distribuidor de favores, la puja por ponerse primero en la cola para recibir estos beneficios aumenta y se entra en la lógica de que el que más grita más recibe. Lo que crea cohesión social es inculcar que el avance personal depende del mérito propio y del apoyo que el Estado les dé a los más necesitados.
Esta reforma tributaria, entonces, ¿es compatible con la idea de Bachelet de un crecimiento en torno a 5% en 2015-2017?
El conjunto de consecuencias de esta reforma tributaria configura un cuadro atentatorio contra el objetivo del programa, de sostener un crecimiento de 5% y de crear entre 600 mil y 650 mil nuevos empleos. Me parece que en materia de crecimiento el programa es un documento pobre y que la verdadera meta es redistribuir la torta actual. Por eso, mantener un crecimiento económico de 4% a 5% lo veo difícil con este programa de Bachelet.
En lo laboral, no queda claro si eliminarán el reemplazo en huelga.
Parecieran sugerir que son contrarios a los reemplazos y que estarían avanzando en la dirección de eliminarlos, pero por qué no lo dicen claro en vez de usar lenguaje cifrado. Si los eliminan, se carga la mano en la negociación colectiva a pedir aumentos más fuertes de salarios y a que haya huelgas más prolongadas y costosas para las empresas. Eso afecta a los consumidores, les resta competitividad a esas empresas e incide sobre el empleo. Es el tipo de medidas que llevan a que las empresas mecanicen más sus faenas.
¿Ve plausible el salario mínimo de $ 250 mil?
De nuevo ahí falta claridad: no dicen si es a moneda de hoy o futura, y eso puede ser muy distinto según la inflación. Aún si fuera en términos nominales, igual es un aumento de 9% por año.
Según su visión, ¿qué se juega el país el 17 de noviembre?
Estamos en un momento complejo, con la cumbre del desarrollo a la vista, pero con el riesgo de que en esta situación tomemos malas decisiones y no logremos el objetivo. Eso es lo que está en juego.
Caso cascadas y la Bolsa: "Son episodios que causan daños a la imagen"
JUNTO con Pablo Yrarrázaval y Hernán Somerville, Juan Andrés Fontaine conforma el subcomité que designó el directorio de la Bolsa de Comercio para revisar su normativa a la luz del caso cascadas. En ese trabajo, explica, se nutrirán de lo que aporte el Comité de Buenas Prácticas que preside Enrique Barros, de lo que se trabaje al interior de las propias bolsas y de la opinión de otros expertos en la materia.
¿Cuál es su visión del caso?
Hay que distinguir tres aspectos: uno tiene que ver con el comportamiento de los gobiernos corporativos que tomaron determinadas decisiones de aumentos de capital, de ventas de esas acciones no suscritas en remates de determinadas condiciones, compras por empresas vinculadas o relacionadas, etc. Esa materia no cabe dentro de la esfera de regulaciones que pueda determinar la Bolsa, lo que pareciera que la gran mayoría de los analistas ignora, porque suelen dejar la sensación de que la Bolsa tendría ciertas prerrogativas reguladoras sobre los emisores. Y eso es cierto en EE.UU. o en Inglaterra, pero no en Chile. En Chile un emisor de títulos de oferta pública que obtiene las autorizaciones correspondientes de la SVS, por ese solo hecho tiene que ser aceptado en los sistemas de transacción de la Bolsa.
Dado eso, ¿la única que las puede regular es la SVS?
Exacto. Una sociedad anónima abierta se transa en las bolsas, así no nos guste su comportamiento. En esto no existe una capacidad de autorregulación privada por parte de la Bolsa.
¿La Bolsa no puede expulsar a quien transgrede normas?
Así es. Y esto es válido respecto de todo este tipo de transacciones, incluida la estructura ésta de cascadas, que también ha sido objeto de discusión.
Un segundo capítulo es el que tiene que ver con las operaciones que hacen los corredores de Bolsa, en particular, las operaciones con empresas relacionadas. Esa materia también es regulada por la SVS. Ahí sí la Bolsa tiene una tuición. El Comité de Buenas Prácticas se formó para dirimir conflictos, evaluar comportamientos, proponer multas en algunos casos o cambio de normas. De manera que la opinión que dé este comité respecto de esa materia puede ser muy valiosa.
¿Y el tercer aspecto?
Es el que tiene que ver con las formas de operar de las transacciones que se producen en la Bolsa: los remates, las llamadas operaciones directas. Este caso cuestiona operaciones realizadas con los más variados mecanismos. Entonces, parte de nuestra función como Bolsa va a ser analizar esos mecanismos, porque sí nos interesa que los precios que se reflejan en la Bolsa correspondan a transacciones reales. Es decir, que la formación de precios sea la correcta y eso es lo que tenemos que revisar en este subcomité. Hecha esa revisión, aprobados por el directorio de la Bolsa los eventuales perfeccionamientos, igual al final la aprobación de las nuevas normas corresponde a las SVS. La Bolsa de Comercio en Chile no se manda sola en esta materia.
¿Significa que tendrán que trabajar en sintonía con la SVS?
No hemos definido el procedimiento de operar del comité, pero es de entera lógica que recibamos opiniones de los conocedores de la materia para formarnos nuestra propia opinión y eso también incluye conversaciones con la SVS.
¿La conclusión del subcomité será la visión que primará?
No, tiene que ser debatido en el directorio y sometido a aprobación, como cualquier otra propuesta.
¿Es válido que Leonidas Vial se mantenga en el directorio de la Bolsa y decida sobre estas materias cuando, si bien no recibió cargos, fue cuestionado por la SVS?
La materia que será llevada al directorio son modificaciones a las normas, a los procedimientos para mejorar la formación de precios. Esa materia está en permanente discusión en el directorio de la Bolsa. No hace mucho, aprobamos con el voto favorable de Leonidas Vial una modificación al procedimiento de operación en rueda, que va en esta misma dirección, mejorar la formación de precios.
De manera que esto es parte del trabajo habitual del directorio de la Bolsa, de la cual Leonidas ha sido un distinguido miembro desde hace muchos años. Que haya determinadas operaciones que han sido cuestionadas, podrán crearle a él, si es que fuese del caso, alguna dificultad para opinar, ante lo cual me imagino que se abstendrá, como me ha tocado verlo abstenerse en otros casos en los cuales hay decisiones que de alguna manera involucran a LarrainVial.
¿No debilita la acción del directorio que uno de sus miembros esté cuestionado?
Bueno, cuestionado no sé lo que es, porque en estos procedimientos o hay cargos o no los hay. Aquí estamos creando una nueva categoría legal que es el cuestionado, pero me parece que es el tipo de cosas que el mismo proceso va a aclarar.
El representante de Nevasa en el directorio dijo que se debía tener cuidado con esto de querer poner más reglas.
Desde luego. Ese es el tipo de análisis que hay que hacer. Sería altamente inconveniente que a propósito de esta materia se sobrerreaccionara sobrecargando de requisitos o restricciones operaciones que tienen que fluir naturalmente. Por eso el trabajo es identificar si estos procedimientos cumplen o no una función, cómo podrían hacerlo mejor sin caer en estos problemas detectados, etc.
La SVS puso en consulta una nueva norma, que hace más exigente el tratamiento de los conflictos de interés.
Me parece que la existencia de conflictos de interés es conocida y lo importante es cuáles son las maneras cómo esos conflictos se dirimen.
Las corredoras hace tiempo que tienen esta preocupación, tienen procedimientos internos para tratar este tipo de temas y creo que esto va a en la dirección de hacer más transparentes esos procedimientos. Si es así me parece positivo, pero no conozco los detalles todavía.
¿Este caso cascadas, cuánto afecta al mercado bursátil y al empresariado?
Son episodios que causan daños a la imagen y en consecuencia, es conveniente revisarlos y si hay que enmendar alguna normativa, hacerlo con cierta celeridad.