Ante los últimos cuestionamientos al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), Francisco Garcés, Director del Centro de Economía Internacional de LyD, enumera las razones por las cuales el tratado es beneficioso para nuestra economía y refuta los argumentos de quienes han pedido que Chile detenga las negociaciones:
1.- No existe oposición mundial al TPP, como se ha pretendido, desde el momento que 12 economías de la cuenca del Pacífico han mostrado extraordinario e insistente interés en ser parte del acuerdo. Lo que existe, más bien, es adhesión e interés por participar en este grupo de negociación, que ha ido en aumento en cuanto a participantes.
Además de lo anterior, varias de esas economías son las más significativas del área Asia Pacífico, ya sea por su tamaño o por su dinamismo. En total, esas economías significan, en términos de comercio anual para Chile, US$ 40.000 millones, aproximadamente, con una tendencia creciente.
2.- Si participan tantos países (12) y las negociaciones se realizan en el marco de APEC, es muy difícil que éstas sean “secretas”, como se ha dicho, pero como es habitual en este tipo de negociaciones, existe, necesariamente, un cierto grado moderado de confidencialidad. Por otra parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de Direcon, ha estado abierto a informar, a través de conferencias de sus autoridades o de reuniones ad hoc, con gremios y otros referentes sociales o políticos, sobre las características del acuerdo y el avance en las negociaciones. En varias oportunidades, estos avances o las agendas, han sido publicadas en la prensa nacional o internacional.
En su momento, la información de la negociación fluirá al Congreso, que es el organismo democrático designado, de acuerdo a la institucionalidad del país, para conocer la integridad de la información y luego aprobarlo o rechazarlo.
Jamás ha ocurrido que este tipo de tratados económicos se negocien de manera plesbicitaria, por el “pueblo en forma”. O se difunda la información o las posiciones negociadas, antes de alcanzar acuerdos.
3.- Chile no puede detener las negociaciones del TPP, como se ha sugerido, porque eso implicaría que sólo pueda reingresar, por adhesión, cuando el acuerdo estuviera aprobado por el resto de los participantes, perdiendo la oportunidad de influir en la negociación.
Por otra parte, Chile es un miembro fundador, al generar el P4, junto a Singapur, Nueva Zelandia y Brunei, o sea, contribuyó a crear la semilla de lo que hoy es el proyecto del TPP.
Sería insólito pretender que Chile se retirara, en medio del desarrollo de un proyecto de liberalización y de integración económica, que viene impulsando fuerte y reconocidamente, a nivel público y privado, desde el 2004.
Los diversos gobiernos de la última década de Chile han considerado conveniente y beneficioso, económicamente, abrir la economía chilena e integrarla en la región Asia Pacífico, muy dinámica y también en la economía global, para alcanzar el nivel de ingreso y estatus de país desarrollado y de ese modo, aumentar el empleo, reducir la pobreza y avanzar en la igualdad económica.
4.- Respecto a la propiedad intelectual, a los medicamentos, a internet, a los bienes culturales, a la tecnología o a otros temas incluidos en el acuerdo TPP, los negociadores chilenos, de reconocido profesionalismo y continuidad, tendrán que arribar a una propuesta que beneficie a nuestra economía y a nuestra sociedad, que será posteriormente analizada por el Congreso, e informada a los diversos segmentos interesados de la sociedad civil.
Si Chile quiere, por una parte, tener una economía desarrollada, tiene que asumir las responsabilidades correspondientes respecto a propiedad intelectual y otros estándares adoptados por la comunidad internacional, tal como cuando ingresó a la OCDE, tuvo que adoptar los estándares y requisitos correspondientes, a cambio de los beneficios correspondientes.
5.- En relación a los acuerdos de libre comercio firmados por Chile, que efectivamente son 22 y cubren 66 economías, estos no otorgan todos los beneficios que trae una forma de integración más profunda, de carácter comercial, financiera de inversión y económica, en general, que conlleva un proceso de integración profunda, como es el propuesto en el TPP. Existen, por ejemplo, numerosas exclusiones en los tratados bilaterales, que se evitarían en el TPP, que tiene mayor amplitud y cobertura.
Por otra parte, existe una cláusula de coexistencia de TPP con los tratados de libre comercio ya firmados, de manera que siguen en pie las normas de esos acuerdos bilaterales de libre comercio.
6.- Beneficios del TPP: Chile participará en el diseño de la nueva arquitectura comercial, incluyendo sus reglas y disciplinas que son importantes para nuestra economía pequeña y abierta al exterior. Dichas normas eventualmente terminarían afectando a Chile, participe o no del proceso TPP, en nuevos temas como comercio en servicios, inversiones, propiedad intelectual, medio ambiente y telecomunicaciones. Adicionalmente el TPP busca incorporar temas regulatorios, de facilitación de comercio y de apoyo a las PYMES. Los aranceles han dejado de ser las principales barreras al comercio, razón por la cual en la actualidad se hace necesario trabajar hacia el establecimiento de disciplinas que impidan que las regulaciones constituyan barreras al comercio.
7.- Políticamente, la situación de Chile se tornaría lamentablemente débil en Asia Pacífico, si queda al margen de los dos bloques de negociación para integrarse y liberalizar el comercio, vale decir TPP y ASEAN + 6. A este último, Chile no puede ingresar hasta que termine la negociación el 2015, y sólo será por adhesión.
Inclusive en América Latina la posición política internacional de Chile se debilitaría si Perú y México y aún más adelante Colombia, son miembros del bloque de integración económica TPP y Chile queda fuera.
Varios países de Asia como Australia, Nueva Zelandia, Japón y otros, son miembros de los dos grupos de negociación en Asia Pacífico: TPP y ASEAN + 6, no obstante tener acuerdos y vinculaciones importantísimas entre sí. Obviamente, los países de Asia Pacífico perciben un substancial beneficio, derivado de la integración económica en estos grandes bloques convergentes, muy dinámicos dentro del segmento de la economía global más promisorio y más significativo, como es Asia Pacífico e India.
8.- Cabe advertir que como los procesos de integración económica son muy dinámicos, si la economía chilena se maneja mal con malas políticas públicas, no va a obtener los beneficios de la integración y puede incurrir en costos o menoscabo, pero si se maneja eficientemente, con políticas públicas de calidad, va a acceder a importantes beneficios de carácter económico, financiero, social, educacional y cultural, facilitando el camino hacia los niveles de estatus de economía desarrollada, con las ventajas que aquello conlleva.
9.- China, que no participa en las negociaciones, mira con interés la evolución de éstas, a través del trabajo que efectúan varios institutos de investigación. Actualmente, China está participando en negociaciones en otro proyecto de tratado multinacional de libre comercio, el ASEAN + 6 (RCEP), en el que se encuentra también la India. En este grupo de negociación económica y comercial hay varios participantes, que están presentes en TPP y en ASEAN +6, simultáneamente.