PANORAMA DE LA ECONOMÍA GLOBAL: MAYOR VOLATILIDAD

A continuación reproducimos la columna de Luis Felipe Lagos, Macroeconomista Senior de LyD, publicada en La Tercera:

Hacia fines del año pasado las economías emergentes "tiraban el carro" de la economía mundial. Durante este año, China, India y Brasil han perdido impulso y, en cambio, las economías desarrolladas como EE.UU., Japón y Alemania se aprecian más dinámicas.

EE.UU. creció 2,5% a ritmo anualizado el segundo trimestre. Si bien las perspectivas de mediano plazo son auspiciosas debido a sus reservas de "shale gas" que podrían generar un incremento importante en la productividad, en el corto plazo la situación es más compleja.

En marzo pasado el discurso del presidente de la FED, Ben Bernanke, que señalaba que el premio por plazo en el mercado de bonos era muy bajo y que era probable el comienzo del retiro del estimulo monetario, generó expectativas de un retiro temprano que dio origen a un incremento en la tasa de interés de los bonos del Tesoro a diez años desde niveles de 1,65% a 3%. El hecho que la FED no haya comenzado a disminuir el ritmo de compra de activos financieros en septiembre pasado, como se anticipaba, redujo las tasas a 2,6% y se ha argumentado que su política no es creíble. En efecto, si el propio Banco Central ha sostenido que su política monetaria -en cuanto al anuncio de mantener la tasa de política monetaria por un período prolongado- permite una "guía futura", no parece coherente condicionar el retiro del estímulo a las circunstancias de corto plazo de la economía. La credibilidad es el principal activo que tiene un banco central y es clave para mantener la inflación bajo control.

Asimismo, si bien la FED tiene un mandato doble: inflación y desempleo, condicionar el alza en la tasa de política a un nivel de desempleo de 6,5%, en un contexto de estabilidad de precios, que supuestamente ocurriría en 2015, parece discutible. Esto, por cuanto el Banco Central no puede controlar la trayectoria de la tasa de desempleo y ésta podría incluso exhibir una caída puntual que refleja una menor tasa de participación laboral, sin mayor dinamismo de la economía. Un indicador laboral como la tasa de ocupación parece más conveniente.

En algunas economías emergentes, la política monetaria ultra expansiva de EE.UU. llevó a considerables flujos de capital de entrada, déficit en la cuenta corriente y apreciación de sus monedas. El posterior incremento en las tasas de interés en EE.UU. ha revertido los flujos de capital, depreciado sus monedas y generado algún grado de vulnerabilidad en las economías que financiaban su déficit con deuda.

En el plano fiscal, la disputa entre republicanos y demócratas, además del cierre parcial del gobierno, amenaza con no aumentar el límite de la deuda pública, lo cual tendría consecuencias nefastas que podrían incluso llegar a un default de los bonos de la Tesorería: el instrumento "libre de riesgo" por excelencia. La incertidumbre respecto a cómo las finanzas públicas se encauzarán en una trayectoria sostenible, aumento de impuestos o reducción de gasto, puede explicar el poco dinamismo que ha exhibido la economía.

En Japón, el Banco Central ha adoptado una política de flexibilidad monetaria inédita, que duplicaría el tamaño de su balance en menos de dos años. Además, se contempla un mayor estímulo fiscal y un alza en el impuesto a las ventas de 5% a 8% en 2014. El incremento de impuestos, al reducir el ingreso disponible e incrementar los precios, tendrá un impacto negativo sobre el consumo que no sería compensado con las otras medidas. En ausencia de un plan creíble de consolidación fiscal, dado un déficit de 10% y deuda pública de 245% del PIB, las proyecciones consideran un breve repunte del crecimiento durante este año -cercano al 1,8%-, para posteriormente converger a 1%.

Por último, la Eurozona vive una débil recuperación y es poco el avance en el rediseño de esta: unión bancaria y fiscal. Las bajas proyecciones de crecimiento de los países de la periferia permiten anticipar que el problema de deuda tomará varios años en resolverse y no se pueden descartar futuras reestructuraciones de esta.

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