DEFINICIONES PROGRAMÁTICAS 2014 – 2018

A continuación reproducimos nuestro último Tema Público:

En la recta final de las campañas presidenciales, toman protagonismo las propuestas programáticas de los nueve candidatos a La Moneda. La abanderada de la centroderecha, Evelyn Matthei, presentó el pasado 1 de octubre su programa de gobierno 2014-2018 llamado “Un 7 para Chile”. Éste tiene énfasis en mejorar la calidad de los servicios públicos, potenciar el crecimiento y los empleos, reducir la delincuencia y sentar las bases para un país respetuoso de las diferencias.

El programa fue fruto del trabajo de 19 comisiones programáticas en las que participaron más de 300 personas. Éstas recogieron lo realizado por los equipos programáticos anteriores: tanto “PROA” de Andrés Allamand y “Chile Justo” de Pablo Longueira, como las del entonces precandidato presidencial Laurence Golborne. A su vez, se nutrieron del trabajo de los centros de estudio del sector.

El programa final, ordenado en siete ejes centrales, tiene el mérito de representar una visión consensuada al interior de la coalición de lo que debiera ser el próximo gobierno de la centroderecha. Mantiene como temas centrales el crecimiento y la seguridad pública, tradicionales bastiones del sector, pero a la vez suma temas nuevos de interés ciudadano, como son el respeto a los consumidores, la diversidad y la interculturalidad.

Cabe resaltar también el logro en materia de oportunidad. En 45 días se elaboró un programa completo -no sólo medidas aisladas sino que con la visión del país que tiene la candidata- respaldado con cifras de gasto y con un equipo técnico que sustenta las reformas planteadas. En la otra vereda política, hay aún pocas definiciones en medio de un ambiente de presiones de diferentes bandos en temas constitucionales y laborales. Así, a poco menos de un mes de los comicios y llevando más de seis meses proclamada como candidata única de su sector, la representante de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, aún no da a conocer su programa de gobierno al país. Esta semana recién difundió un documento de 50 propuestas, que no sólo son medidas aisladas, sino que eluden los que han sido sus grandes promesas de campaña.

A continuación, una mirada a los ejes claves del programa de gobierno de Evelyn Matthei.

Primer Eje: Salud pública y digna

La salud pública en Chile ha avanzado en la administración del Presidente Sebastián Piñera en términos de menores listas de espera y un esfuerzo en reconstrucción de hospitales post terremoto. Aún así, hay escasez de médicos especialistas y esperas excesivas en los servicios de urgencia y para cirugías. El programa incluye una agenda de gestión hospitalaria para mejorar el buen uso de los recursos, un paquete de medidas para enfrentar los problemas de salud mental y programas especializados para la salud de los adultos mayores. Las dos medidas emblemáticas de este eje son la implementación de 100 consultorios de excelencia con médicos especialistas, tecnología para la toma de exámenes, horarios de atención prolongados y la extensión de la libre elección a todos los usuarios de FONASA. Ampliar la libertad de elección no sólo beneficia a los asegurados directamente involucrados, sino que además contribuirá a descongestionar la red pública, en especial los servicios de urgencia durante el invierno, y disminuirá los tiempos de espera para consultas de especialistas.

Segundo Eje: Educación equitativa y de calidad desde la cuna al trabajo

Aunque la educación superior ha monopolizado el debate en los últimos años, el programa de Evelyn Matthei optó por una mirada de la educación como un factor de potenciar a las personas a lo largo de toda su vida y así logra ser un real vehículo de movilidad social. El punto de inicio será la estimulación temprana, la mejor manera que existe para igualar la cancha y la brecha que existe. También se anclará la capacitación a las reales necesidades del mercado laboral, mejores sueldos y oportunidades de trabajo. En educación escolar, ningún niño se quedará sin educación de calidad por no tener los recursos para pagar. Además, se proponen medidas para aliviar la mochila de las familias de clase media cuyos hijos van a la educación superior.

El programa tiene medidas contundentes. Entre ellas destacan los incentivos a los profesores de excelencia que opten por hacer clases en las mil escuelas prioritarias de Chile, una subvención escolar familiar que ayudará a fortalecer con más recursos a las escuelas municipales, y a la vez, permitirá acceder a estos colegios a los niños que no puedan financiar el copago. Una de las reformas más destacadas, que muestra la experiencia como ministra del Trabajo de la candidata, es el que renueva el sistema de capacitación, inspirado en el modelo alemán. No sólo se aumentarán los cupos para capacitaciones de calidad, llevando a 60 mil los cupos anuales del programa Formación para el Trabajo (duplicando los cupos actuales), sino que además éstas se anclarán a las reales necesidades del mercado laboral. Con este foco, se potenciará también el programa de formación de aprendices el cual subsidia con hasta un 50% del salario mínimo a los aprendices que trabajan en las empresas. Se fomentará la formación dual, a través del aprendizaje en las empresas, para lo cual se permitirá que los alumnos que estudien en un liceo de educación media técnico-profesional, puedan acceder a este beneficio.

Tercer eje: Regionalización de verdad

Se busca una descentralización real  que permita a las regiones gozar de los beneficios de las actividades productivas que se desarrollan en sus comunas y para que definan sus propias inversiones con cambios tributarios concretos y traspaso de facultades a los Gobiernos locales. Para esto, además de una serie de cambios institucionales que dan más atribuciones a las autoridades regionales, lo más destacado han sido las iniciativas para que los proyectos que se realicen en regiones paguen un impuesto a la comunidad local y además entreguen un porcentaje de los impuestos de sus utilidades a la región, todos los años. El programa dice que se creará un tributo de forma tal que el 1% del monto de inversión de los grandes proyectos de inversión será aportado a fondos destinados a financiar obras de desarrollo local socialmente rentables con crédito tributario, de manera de no encarecer la inversión, y todo nuevo proyecto de inversión relevante destinará el 10% que tiene que pagar por concepto de impuesto a la renta a la región donde producen las utilidades.

Cuarto eje: Mano firme contra la delincuencia y el narcotráfico

El programa de Evelyn Matthei reconoce que el sector está al debe en seguridad ciudadana y para enfrentar el tema de mayor preocupación para la ciudadanía propone un plan que va desde la prevención hasta mejoras a la gestión del Poder Judicial. Este eje se estructura en las siguientes áreas: medidas para la prevención del delito; policías más efectivas; rehabilitación y reinserción social; guerra frontal contra el narcotráfico en fronteras y barrios; un paquete de reformas a la institucionalidad penal; y mejoras para alcanzar un poder judicial moderno.

Con respecto a lo primero, se impulsarán programas desde las escuelas para prevenir los problemas de violencia escolar, alcohol y drogas. Además, comenzará a funcionar una Secretaría Ejecutiva de Barrios Críticos para replicar la exitosa experiencia de La Legua. Habrá acceso de Terapia Multisistémica para cinco mil familias de alto riesgo, para sacar a jóvenes y niños en conjunto con sus familias del círculo de la delincuencia y la droga.

Se sumarán también mil nuevos policías, con mejores sistemas de ascensos y remuneraciones, a la vez que se les entregarán nuevas atribuciones para que puedan cumplir con su misión. Se perfeccionará el Sistema Táctico de Análisis Delictual (STAD) y otros que han tenido buenos resultados en la agenda del actual Gobierno.

Con respecto a la rehabilitación y reinserción, se mejorará la institucionalidad penal adolescente para cortar la carrera criminal tempranamente y se implementará un programa de capacitación laboral para diez mil condenados con perfil delictual medio-alto, a la vez que se incentivará la contratación de reclusos. Se delinea también un contundente plan para enfrentar el narcotráfico que va desde la elaboración de una base de datos pública de imputados por tráfico de drogas que se encuentren con órdenes de detención, mejoras a la ley e incluirá un análisis patrimonial en las investigaciones por tráfico de droga.

En materia de reformas a la institucionalidad penal, se aumentarán las facultades para dejar en prisión preventiva a los imputados de delitos graves, se creará una Academia de Fiscales y se potenciará la transparencia activa de la ciudadanía sobre las labores del Ministerio Público.

Finalmente, se mejorará el poder judicial mediante la aprobación del nuevo Código Procesal Civil, se incorporarán nuevas tecnologías en la litigación para disminuir los tiempos y trámites de los juicios, se mejorarán los mecanismos de evaluación del sistema judicial y se implementará una agenda de perfeccionamiento para la Corte Suprema.

Quinto eje: Crecimiento para tener mejores trabajos, pensiones y un mayor bienestar para los chilenos

En materia de dinamismo económico, se pone el acento en lo clave que es el crecimiento para poder mantener un fuerte ritmo de creación de empleo y financiar el programa social del gobierno, sin necesidad de recurrir a un alza de impuestos. Este punto ha sido defendido ante las agresivas reformas tributarias de los restantes candidatos, las que atentan directamente contra las PYMES y el crecimiento del país.

En materia de empleo, se compromete una meta de 600 mil puestos de trabajo en el período, de los cuales 400 mil serían para mujeres. Además de lo acertado de poner el acento en el empleo, esta medida potencia los logros del actual Gobierno en esta materia y tiene el sello de la candidata.

Se propone garantizar a las mujeres y jóvenes vulnerables y de clase media emergente que trabajen jornada completa en una empresa un sueldo de $ 300.000 mensuales, el que se alcanzará fiscalizando que todos los empleadores paguen sus gratificaciones y con un aporte adicional del Estado.

El crecimiento económico también asegura los recursos para seguir aumentando las pensiones donde se ha comprometido subir la Pensión Básica Solidaria (PBS) a $ 100 mil y se ampliará el aporte previsional solidario hasta los que reciban $ 350.000.

Además de estas medidas que van dirigidas al electorado, hay énfasis en el programa en temas de competitividad de largo plazo, sin las consignas que se repiten en las propuestas de los demás candidatos. Propone enfrentar con decisión asuntos que se vienen arrastrando por largo tiempo, como el alto costo de la energía que hoy afecta a las empresas y pronto pasarán a la cuenta de luz de los chilenos y la eliminación de trabas que amarran a los emprendedores. Se puede encontrar en sus páginas una agenda de energía, otra para PYMES y un amplio listado de medidas de innovación.

Sexto eje: Consumidores respetados con más competencia y resguardos

El programa, acertadamente, incluye este tema que ha marcado la agenda nacional, enfocando las políticas públicas hacia la competencia y no hacia el exceso de regulación. Se potencian las actuales instituciones, como un SERNAC autónomo que sea independiente del Gobierno de turno, para hacer cumplir la ley, además de proponer cambios a las normativas que encuentren el equilibrio entre la protección del consumidor y el desarrollo dinámico de las empresas. Hay también algunas atractivas propuestas que van dirigidas a los consumidores, como implementar una reforma para que  los usuarios puedan terminar unilateral e inmediatamente sus contratos con proveedores de servicios con sólo un trámite por internet.

Séptimo eje: Chile Moderno

Este eje resume un amplio espectro de reformas en materias políticas, constitucionales, de temas indígenas y de gestión del Estado. Por Chile Moderno se entiende un país con una democracia más participativa, con buena calidad de vida en las ciudades y un ambiente de respeto que no deje espacio a la discriminación es un anhelo sentido de los chilenos. Un país que se reconozca como intercultural, con un Estado dinámico que no entrampe a los ciudadanos en papeleos y trámites. Un Chile que valore lo cultural como clave en sus políticas públicas porque reconoce el valor que tiene para las personas la lectura, el patrimonio y las artes. Un país de vida sana, con millones de personas haciendo deportes para mantener su calidad de vida por muchos años. El objetivo de estos cambios es  perseverar en la ruta del progreso pero hacer los cambios necesarios para que nadie se quede atrás.

Entre las propuestas que más atención han generado son los límites a la reelección de cargos públicos, una reforma a la reelección, un impulso al proyecto de Acuerdo de Vida en Pareja, una mejora al sistema de transporte urbano de Santiago y una agenda en materia indígena. Además, se continúan los perfeccionamientos a los subsidios habitacionales (se prometen 400 mil soluciones habitacionales adicionales).

50 Medidas de Bachelet

Por su parte, la candidata de la Nueva Mayoría ha prometido un programa para algunas semanas más, pero por mientras dio a conocer un documento con 50 medidas para los primeros 100 días de Gobierno. Hay asuntos de fondo y otros de forma. Con respecto a lo primero, es un avance que se entreguen las medidas prioritarias de gobierno pero llama la atención que ellas eludan los tres grandes temas de la campaña de Bachelet. Compromete una reforma tributaria, pero no ratifica los anuncios anteriores ni entrega detalles de la ley que promete mandar si gana la carrera a La Moneda. Tampoco menciona ni una sola palabra de la “Nueva Constitución” que ha sido eje de sus intervenciones ni el mecanismo elegido para hacer la reforma, dejando latente el fantasma de la Asamblea Constituyente que preocupa a muchos. Finalmente, menciona de manera muy general la  educación gratuita “para los jóvenes”, sin zanjar si esto incluye o no dar universidad sin pago a los más ricos también. Estos tres temas, que aparecen como los más conflictivos (junto con el laboral) al interior de una coalición que incluye sectores moderados y otros más bien radicales, siguen planteados de manera ambigua.

Llama la atención la vaguedad de los anuncios de este documento. Se enumeran, por ejemplo, más de diez proyectos de ley sin más que el tema a tratar -proyecto para la gran reforma educacional, por ejemplo- y se forman comisiones y nombran delegados para definir temas claves. En materia energética, por ejemplo, a diferencia de las nueve puntos de acción enumerados en el documento de Matthei, sólo se promete que se “dará a conocer la agenda de energía” sin más detalles que “compatibilizará necesidades de producción con respeto al medioambiente”.

Además, dentro del listado, hay ciertos anuncios preocupantes en materia de políticas públicas, como un bono de $ 40 mil por carga a dos millones de personas, que se perpetuará como un “bono marzo”, todos los años y una AFP estatal, que no soluciona los problemas de expectativas de pensiones, ya que el consenso de expertos apunta a subir la densidad y monto de las cotizaciones.

En las semanas que quedan para las elecciones presidenciales, parlamentarias y de CORES, los electores tienen derecho a saber con claridad y en detalle qué propone cada candidatura. La buena democracia es la que permite a los ciudadanos ver la confrontación de proyectos y de medidas, la que facilita y valora el debate y la información transparente durante las campañas. La candidata de la centroderecha, Evelyn Matthei,  en esta materia cumplió con entregar un programa completo y con el enfoque correcto. No así, otras candidaturas.

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