A continuación reproducimos la carta de Álvaro Bellolio, Coordinador del Programa Sociedad y Política, publicada en La Tercera:
El exponencial aumento de candidatos en la elección presidencial de este año puede evaluarse desde diversos ángulos. Dado que tenemos un sistema mayoritario que permite una alta participación y un alto nivel de competencia, es sano que existan diversas opciones para alcanzar la presidencia, siendo, además, un alivio cuando vemos ejemplos de la falta de ella, como en aquellos casos donde hubo pactos por omisión para blindar a ciertos candidatos.
Es también positivo para nuestra democracia que exista un abanico de posibilidades para motivar y convocar a más ciudadanos, tema clave en la primera elección presidencial y parlamentaria con voto voluntario.
Desde la perspectiva de la fragmentación, es relevante entender que gran parte de la ciudadanía se declara independiente. Es por ello que la aparición de ciertos candidatos tienen cabida en nuestro sistema eleccionario. Por lo tanto, ver el apoyo efectivo de sus propuestas (que toman ciertas banderas de lucha, como la asamblea constituyente y la gratuidad en derechos sociales y culturales) y medir su peso real en votos, es fundamental para transparentar su apoyo.
Esta elección será bastante interesante y dinámica desde el punto de vista político, tanto en participación y competencia, y se espera que logre convocar a las urnas a un gran número de chilenos, dada la relevancia que tiene la elección presidencial en nuestro país.