Sobre la pobreza y cómo el empleo puede ser una buena alternativa para superarla expuso la investigadora del programa Social de LyD, Paulina Henoch, en un desayuno organizado por Icare "Los jóvenes le hablan a la empresa".
En la oportunidad, la experta aseguró ser de las personas que cree que, a pesar de que se ha reducido la tasa de pobreza a más de un 1/3 desde la medición de 1990, aun le sigue impactando que 2 millones y medio de personas viven en situación de pobreza, de los cuales casi 900 mil son niños.
La experta destacó algunas realidades:
- 7 de cada 10 integrantes no tenían cédula de identidad vigente y no podían por lo tanto acceder a las prestaciones del Estado.
- Un 16% de los niños y jóvenes que asisten a los establecimientos educacionales no recibe la asistencia escolar que les corresponde.
- 1 de cada 5 familias no conoce los recursos comunitarios y los programas de desarrollo disponible.
- 7 de cada 10 familias no dispone de 1 cama con el equipamiento básico para cada uno de sus integrantes.
- 4 de cada 5 familias ningún adulto trabaja de forma regular ni tiene ingreso estable.
- 4 de cada 5 familias no cuenta con los ingresos superiores a la línea de la indigencia.
" Yo creo que el desafío sigue siendo el creer en las capacidades de las personas y entregar las herramientas adecuadas, para que sean ellas las protagonistas y pueden ellas salir de esta condición de carencia. De nada sirve entregar soluciones que solo sirven para aliviar el presente, si en el futuro no dejan nada y los pone en una situación de dependencia a la caridad", enfatizó.
La experta aseguró que tanto pobreza como desigualdad comparten, de cierta forma, el mismo diagnóstico inicial: la falta de generación de ingresos en un hogar. En un hogar perteneciente al 10% más pobre trabaja menos de una persona, mientras que en el 10% más rico lo hacen en promedio casi 2 personas. "La tarea es clara pero no por ello fácil: cómo aumentamos el número deocupados en los hogares de menores recursos", señaló.
Añadió que uno de los aspectos principales es que las políticas deben adaptarse a cada contexto. Por eso, es fundamental no sólo identificar a las familias vulnerables, sino tener un diagnóstico sobre su situación específica, no sólo para que le lleguen los subsidios a las familias prioritarias, sino para que las herramientas que se entregan sean lo más adecuadas a las necesidades de las familias.
Otro tema importante que destacó Paulina Henoch ha sido la pérdida de focalización de los subsidios en el último tiempo: hace 30 años, cuando se definió la política social con los mapas de extrema pobreza y la encuesta Casen, el tipo de soluciones era bastante más limitada. Hoy en día el nivel de conocimientos y herramientas que pueden ser utilizados han mejorado una enormidad y la idea es que no sólo sea utilizada para analizar hacer un diagnóstico, sino para tomar las medidas necesarias para potenciar a las personas en sus propias capacidades.
Aprovechando la invitación de Icare, Paulina Henoch realizó una serie de peticiones a los empresarios asistentes:
1. No da lo mismo cómo se responde al petitorio de las consignas, es por eso que se les exige ser responsables ante estos requerimientos.
2. Otro tema es que utilicen los programas que existen para que las personas de menores recursos tengan empleo formal. Sabemos que existen mayores limitaciones para los jóvenes y mujeres. Este tipo de beneficio, no solo hace más atractivo contratarlas, sino también les entrega una transferencia que a ellas les ayuda a compensar los costos que están asumiendo.
3.Creer en las personas y entregar las herramientas que requieren para desarrollar su capacidad. Está claro que cada caso es distinto, pero por lo general, las personas se mueven por el deseo de mejorar su calidad de vida para sus familias. Y de esta forma todos ganan.
4. Para erradicar la pobreza se requiere del apoyo de los empresarios, no sólo con donaciones, sino que generando más inversión y empleos formales. Juéguensela por sus trabajadores.
5. Una vez escuché decir a alguien decir algo que me hizo mucho sentido: ¿Tu, me dijo tú sabes cuál es la mejor forma de eliminar la pobreza infantil?, logrando que sus padres trabajen.