Chile se ha ubicado en los últimos años como el claro líder de la región en materias tanto económicas como políticas. Sin embargo, nuestro país sigue teniendo algunas trabas que impiden mejoras importantes.
A continuación, se presenta el análisis de una serie de índices que nos pueden ayudar a descubrir nuestras fortalezas y debilidades; para poder superarlas y avanzar en nuestra trayectoria de desarrollo económico y social.
En primer lugar, el Índice de Competitividad publicado por el World Economic Forum para este año sitúa a Chile en la posición 33. El organismo destaca que a pesar de la caída de dos posiciones, Chile muestra un desempeño estable y se mantiene como el más competitivo en Latinoamérica. Destacan el sólido marco macroeconómico con bajos niveles de deuda y un superávit en el presupuesto gubernamental, junto con instituciones públicas transparentes y capaces e infraestructura de transporte bastante aceptable, todo lo cual le da una sólida base para construir y mantener la competitividad en la región. Además, las políticas de liberalización y apertura comercial han tenido buenos resultados y se asegura una buena asignación de los recursos en los mercados de bienes, trabajo y financiero.
No obstante, aún existen varios desafíos en términos de mejorar el sistema educacional, el cual ha generado un fuerte debate público en el país. También se deben mejorar las tecnologías comunicacionales y de la información, además del sistema de investigación e innovación. Chile se encuentra en la transición desde la etapa dos a la etapa tres, las cuales describen los impulsores del crecimiento. El crecimiento de los países que se encuentran en la etapa dos es promovido por la eficiencia, mientras que los de la etapa tres, por la innovación. A medida que se avance a la etapa tres se requerirán mayores niveles de calificación e innovación para así aumentar la competitividad potencial. También es interesante analizar la comparación con respecto a China en el ranking de los últimos años. El gigante asiático ha mejorado su posición gracias a su gran diversificación de exportaciones y pone en relieve una debilidad importante de nuestro país, que es la dependencia del cobre para el crecimiento.
Otro índice en el cual el país obtuvo una posición similar es el de Doing Business, del Banco Mundial, en el cual Chile obtuvo la posición N° 37 este año, bajando cuatro lugares con respecto a 2012. El índice destaca que dentro de las ventajas competitivas de nuestro país se encuentran el atractivo ambiente de negocios, la clara política impositiva, el bajo riesgo país, la gran transparencia, los profesionales altamente capacitados, la competitividad, la alta conectividad, la excelente calidad de vida, y finalmente, la integración regional. En una comparación por tópicos entre este año y el pasado, vemos que Chile mantuvo varios aspectos, pero cayó posiciones en la iniciación de negocios, la protección a inversionistas, el comercio con el extranjero y la resolución de insolvencia. Estas son las áreas que más necesita optimizar para avanzar en el ranking en el futuro.
En cuanto al Índice de Libertad Económica, Chile se ubica en una excelente posición, liderando la región de América Latina y el Caribe y siendo séptimo a nivel mundial. Esto representa un alza comparada con años anteriores, y es producto de mejores condiciones en inversión y libertades comerciales. También se reconoce nuestro sistema judicial como eficaz e independiente, además del control sobre la deuda pública. Se destaca que la flexibilidad y la apertura -Chile ha buscado activamente acuerdos de libre comercio con muchos países- han equipado nuestra pequeña economía con una gran capacidad de adaptación a los shocks externos. Es por esto que Chile se encuentra muy abierto a las importaciones, siendo también una potencia exportadora de minerales, madera, frutas, mariscos y vino. Por último, los acuerdos contractuales en nuestro país se reconocen como los más seguros en América Latina.
Otro índice de libertad económica es el realizado por el Fraser Institute, el cual sitúa al país en el puesto N° 11, destacando la calidad de sus instituciones económicas y políticas. Por su lado, el Índice de Derechos de Propiedad Internacional del Braynard Group sitúa a Chile en la posición 28 con mejoras en la Independencia Judicial. La estabilidad política empeoró mientras que los principios de legalidad y el control de la corrupción mejoraron. Los derechos de propiedad intelectuales son los que más se deben mejorar, mientras que los derechos de propiedad legales y físicos se mantienen bien.
Por otro lado, existen índices con distintos enfoques a los económicos que valen la pena analizar. En primer lugar está el Índice de Felicidad del Planeta del New Economics Foundation, el cual se compone por medidas de expectativa de vida, bienestar y la huella de carbono. Chile se encuentra en el puesto N° 19, teniendo buena puntuación en los primeros dos y regular en la de huella de carbono. Por otro lado, el índice de Desarrollo Humano del UN Development Program es aún más multidimensional y trata de medir las políticas públicas de sostenibilidad ambiental y equidad social para el desarrollo de capacidades humanas. Chile ostenta la posición N° 44, ascendiendo gracias a los mejores programas de reforestación y los nuevos derechos ambientales ejecutables jurídicamente.
En cuanto al Índice de Libertad Humana del Fraser Institute, Chile destaca en la posición N° 16 con un alto nivel de libertad económica y una menor libertad personal. Por último, el índice de Prosperidad de Legatum Institute sitúa a Chile en la posición N° 34, mientras que en el Índice de Libertad del Freedom House -una organización dedicada a velar por las libertades democráticas- Chile es evaluado como libre.
En cuanto al desempleo, vemos que este año se proyectan cifras bajas (6,8% de la fuerza laboral, según el Economic Outlook de la OCDE) lo cual nos posiciona en un buen lugar entre los países de la OCDE. Asimismo, Chile ha destacado en los últimos años en cuanto a la movilidad social, situándose segundo después de Brasil en Latinoamérica. Sin embargo, falta mejorar en cuanto al Índice Gini que sigue siendo uno de los peores de la OCDE y el N° 15 en el ranking mundial.
El reciente ranking publicado en febrero de Oxford Economics y Ernst & Young sobre las las economías que más crecerán este año, posicionaron a Chile en el N° 10. Es importante destacar que esta posición se da en un contexto en el que las proyecciones del PIB para nuestro país en 2013 son bastante menores a las de 2012 y que el consenso del mercado augura para este año una desaceleración de la economía chilena. El criterio del ranking para definir estos mercados se basa en el tamaño de su economía y población; la importancia de estrategias de negocios, y el futuro potencial de crecimiento. En ese sentido, Chile cae un puesto respecto a la medición de octubre, pero mantiene su pronóstico de crecimiento para 2013 de 4,5%. El reporte apuntó que la actividad nacional si bien se desacelerará durante este y el próximo año por un desvanecimiento de los estímulos monetarios y un alza esperada en las tasas de interés hacia el tercer trimestre de 2013, el crecimiento será más equilibrado. Además, se prevé una mejora de la demanda externa. Esto fomentaría el crecimiento de las exportaciones, y debería ayudar a mantener un superávit en la balanza comercial de Chile, a pesar de que la cuenta corriente en su conjunto podría mantenerse en déficit hasta 2014. Las proyecciones de crecimiento para 2013 realizadas por Ernst & Young y Oxford Economics están bajo las estimaciones del Consensus Forecast, que proyecta una expansión del PIB de 4,7%, lo que daría opciones a nuestro país de escalar algunos lugares en la medición.
En el ámbito de la Inversión Extranjera Directa, Chile anotó un récord el 2012, totalizando US$ 28.152 millones, según las cifras del Banco Central. Esto convierte a Chile en el quinto país con mayor inversión extranjera per cápita entre los miembros de la OCDE. El ministro de Economía, Pablo Longueira, estimó que las cifras ayudan a fortalecer la imagen de Chile como plataforma de negocios a nivel regional. En una entrevista, el ministro señaló que "nuestro país ha logrado estas cifras históricas gracias a su gran liderazgo, su clase política, la seriedad de sus instituciones y la certeza jurídica".
Por último, los clasificadores de riesgo soberano han posicionado a Chile como una de las economías con mejor evaluación soberana del mundo emergente. Standard & Poor’s subió en diciembre pasado la clasificación de Chile a AA-. Este cambio equipara la clasificación de riesgo de Aa3 que otorgó Moody’s en 2010. Entre los argumentos expuestos por la agencia estadounidense para elevar la calificación chilena destaca la resiliencia de la economía y el alto crecimiento de los últimos años, así como la estabilidad política y el que el Gobierno haya sido capaz de aprobar una reforma tributaria, que permite aumentar el gasto en educación sin erosionar la posición fiscal. También resalta la acumulación de activos, que se han traducido en bajos niveles de deuda neta, situación que se espera el país mantenga. Por su lado, Fitch mantuvo la clasificación del país de A+ ya que estima que éste requiere cambios como aumentar la capacidad energética y avanzar en flexibilidad del sistema laboral, además de una alta dependencia del crecimiento en un comodity.
En conclusión, podemos apreciar que la apertura comercial y reformas macro-prudenciales siguen siendo las grandes fortalezas de nuestro país, mientras que se necesitan mejoras microeconómicas en materias de reforma del Estado, mayor énfasis en competitividad internacional, flexibilidad económica y avanzar en educación e innovación. Si perseveramos en estas mejoras, podremos llegar a incrementar nuestro crecimiento potencial y llegar al nivel de economía desarrollada; y por otra parte, bajar nuestro riesgo de exposición internacional y mejorar la capacidad de recuperación frente a eventualidades cíclicas futuras.
Chile debiera hacer esfuerzos adicionales en reformas microeconómicas e institucionales, de modo de situarse, en una primera etapa, entre los 20 primeros lugares de todos los rankings, y en una segunda etapa, entre los 10 primeros lugares.