A continuación, el análisis de José Francisco García, Coordinador de Políticas Públicas de LyD, a raíz de la conmemoración mañana de un nuevo aniversario:
El día 29 de marzo se conmemora el día del joven combatiente, producto del asesinato de los hermanos Rafael (de 18 años) y Eduardo Vergara Toledo (de 20 años), activistas opositores al régimen militar, perpetrado el 29 de marzo de 1985 por agentes de Carabineros. El epicentro tradicional de estas manifestaciones es la Villa Francia, en Estación Central, lugar donde fueron abatidos los hermanos Vergara Toledo. Se trata de un hecho lamentable pero que en nada justifica la ya previsible violencia y temor respecto de personas inocentes.
Afortunadamente, durante los últimos años, los reportes de Carabineros y del Ministerio del Interior (y Seguridad Pública), muestran una disminución en la violencia generada en el transcurso del día. ¿La razón? En los últimos años ha existido conciencia tanto a nivel gubernamental como policial de la necesidad de actuar de manera proactiva y preventiva en las zonas tradicionalmente más conflictivas. Así, por ejemplo, el 28 de Marzo de 2012, los detectives de la Policía de Investigaciones (PDI) habían arrestado a 1.302 personas en el marco de un operativo nacional para sacar de circulación a individuos buscados por la justicia, de los cuales 588 tenían órdenes de detención pendientes por diferentes delitos. Esta acción se enmarcó en el Plan Antidelincuencia Selectivo (PLAS), el que en esta oportunidad coincidió con la cercanía de la conmemoración del "Día del joven combatiente".
Las consecuencias, en términos comparativos respecto de años anteriores fueron relativamente positivas, aunque en ningún caso aceptables: hubo 22 lesionados leves, 7 de ellos Carabineros. El Gobierno llamó la atención sobre "el profuso uso de armas de fuego por parte de menores". Villa Francia, Peñalolén y San Bernardo concentraron los disturbios. 206 buses del Transantiago y algunos autos quemados resultaron dañados.
En efecto, útil resulta comparar lo sucedido en 2012 CON, por ejemplo, en 2008, cuando la cifra final de detenidos por los incidentes registrados fue de 232 a nivel nacional, pero más grave aún fue el asesinato en Villa Francia, René Fernando Palma Mancilla de 24 años ocurrido luego que un grupo de encapuchados le disparara a mansalva por creer que se trataba de un infiltrado. En 2007, 603 personas fueron detenidas a raíz de los desmanes ocurridos, mientras que 30 carabineros resultaron lesionados, dos de ellos en estado grave. El primero al ser baleado en su pierna izquierda cuando intentaba evitar el saqueo de un supermercado en la comuna de La Granja y el segundo al recibir una pedrada en la sien cuando conducía un radiopatrulla.
En esta materia las señales que entregue la autoridad pública son valiosas. Este Gobierno ha sido particularmente comprometido con asegurar el orden público, y el accionar preventivo como el antes descrito podría incluso explicar las disminuciones en el número de detenidos producto de la violencia; en efecto, mientras entre 2006 y 2009 el promedio de detenidos llegó a 237; en el periodo 2010-2012 llegó a 142 ¿Ha perdido efectividad el accionar policial? No; muy por el contrario, es más bien posible de hipotetizar que ha aumentado la actuación preventiva.
Sin perjuicio de lo anterior, el mayor desafío sigue estando en actuar ex ante de manera preventiva dado que estamos ante violencia previsible; donde, sin embargo, históricamente no se han logrado resultados es en materia de imputar delitos por parte del Ministerio Público a los detenidos. En este plano, la impunidad sigue siendo alta.