A continuación reproducimos la carta de Rosita Camhi, investigadora del Programa Social de LyD, publicada en La Tercera:
Ante la acusación constitucional en contra del Ministro de Educación, Harald Beyer, es necesario hacer un par de precisiones.
Para el ciudadano común parece difícil entender las acciones de nuestros parlamentarios. Cuando uno analiza la agenda legislativa, nunca antes ha habido tantas iniciativas en educación. Sin embargo, se ve poco o casi nulo avance en su tramitación. Tal es el caso de proyectos sobre la nueva Carrera Docente, fundamental para dar a los profesores el estatus que se merecen, y el que pretende mejorar la educación municipal. Asimismo, se registra nulo avance en el proyecto que crea la Superintendencia de Educación Superior, presentado en noviembre de 2011 y que crea un órgano público que pueda fiscalizar situaciones como la ocurrida con la Universidad del Mar. También está el proyecto para mejorar el Sistema de Acreditación de Universidades y el de Financiamiento de la Educación Superior. A eso se suma que por primera vez el Ministerio de Educación ha incorporado una glosa especial en el presupuesto 2012, donde exigió a todas las instituciones de Educación Superior la entrega de sus estados financieros, con el propósito de dar transparencia al sistema y verificar el cumplimiento de la ley.
No debemos olvidar que muchos de los avances en educación han sido producto de acuerdos entre todos los sectores de la sociedad que se han ido logrando a través del tiempo, como fue el caso de la Ley General de Educación promulgada el 2009 y donde el actual Ministro tuvo una destacada participación.