JAPÓN: REFORMAS PENDIENTES Y FLEXIBILIDAD CUANTITATIVA

Desde la crisis financiera de 2009, la tercera economía más grande del mundo ha tenido un crecimiento débil. Si Japón quisiera revertir esta tendencia deberá llevar a cabo importantes reformas estructurales en la economía, de esta manera, el crecimiento puede ser restaurado después de un período razonable de maduración.

En diciembre del año pasado, Shinzo Abe, representante del partido Liberal Demócrata, asumió por segunda vez como Primer Ministro de Japón. El contexto del país es muy distinto al de 2006 y 2007, previo a la crisis financiera global. La economía nipona ha dejado mucho que desear desde 2009, con un crecimiento anual de 2,1% en 2012 según JP Morgan, y con un leve 0,8% proyectado para 2013.

Hace falta una mayor integración de Japón en los mercados asiáticos junto con la desregulación del durmiente mercado de servicios, para así aumentar las ganancias potenciales al desarrollar nuevos productos y expandirse a mercados extranjeros.

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