LA ARAUCANÍA: UN TRISTE Y PREVISIBLE INICIO DE AÑO

El grave atentado incendiario de hoy en la madrugada, que terminó con la vida del empresario de 75 años Werner Luchsinger  y su esposa Vivian McKay en la comuna de Vilcún. Un hecho previsible dado el llamado de los diversas organizaciones a movilización desde el 1 hasta el 10 de enero, asegurando que “toda manifestación es válida” para reivindicar la causa mapuche y recordar la muerte del comunero Matías Catrileo.

Claudia Hernández, investigadora del Programa Sociedad y Política de LyD, asegura que el clima de violencia que se vive en la región ha alcanzado niveles aberrantes y dramáticos, por lo que se hace imperante que los poderes del Estado hagan todo cuanto está en su poder para terminar con esta grave situación. Siendo el primer paso necesario, antes de cualquier mesa de diálogo o negociación, la protección de la vida de quienes viven en la región y le restitución de la seguridad, ya que la sensación de impunidad y violencia que se vive en el sur no es compatible con el Estado de Derecho.

Los lamentables hechos de anoche confirman el agravamiento de la situación en la región de La Araucanía. Dicho atentado no sólo es el segundo en lo que va del año, sino que acelera la grave escalada de violencia observada en 2012, donde  según un Informe elaborado por Carabineros, se registraron 176 casos, lo que significa un aumento de 76% de hechos de violencia desde 2009 a la fecha.

En este momento, lo que parece más urgente es la necesidad de justicia para las víctimas. Existe una sensación de impunidad en la zona que sólo ha alimentado la creciente violencia. Nuestra institucionalidad de persecución criminal cuenta con la capacidad para enfrentar casos de alta complejidad como éste, lo que requiere de un esfuerzo adicional por parte del Ministerio Público y las policías que, por el momento, no se observa. Lo mismo se espera de los Tribunales de Justicia, y sobre todo la aplicación de todo el rigor de la ley.

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