El proyecto de la ley de pesca fue aprobado por el Congreso Nacional en diciembre de 2012. Sin embargo, algunos senadores y diputados de oposiciĂłn solicitaron al Tribunal Constitucional (TC) una revisiĂłn de ciertas normas (materias relativas a consulta indĂgena, duraciĂłn y renovaciĂłn de las LTP y las licitaciones, entre otros) debido a que los considerarĂan inconstitucionales, previo a ser promulgada como ley de la RepĂşblica.
Ayer, el TC dio a conocer sendos fallos, rechazando los requerimientos. IndicĂł que las normas requeridas no vulneran la ConstituciĂłn de la RepĂşblica que consagra la igualdad ante la ley y la libertad econĂłmica. A su vez, respecto al tema accesorio de la consulta indĂgena en ningĂşn caso, el tratado 169 de la OIT tendrĂa rango constitucional, por lo que tambiĂ©n fue rechazado dicho requerimiento, sin perjuicio de instar al Poder Legislativo a regular el procedimiento de consulta.
De esta forma, el ministro de EconomĂa, Pablo Longueira, indicĂł que estaban en condiciones de promulgar la ley que va a permitir un cambio institucional histĂłrico, donde el primer objetivo de la ley es la sustentabilidad en los recursos.
Para Libertad y Desarrollo, esta nueva ley constituye en tĂ©rminos globales un avance importante para la administraciĂłn sustentable de las pesquerĂas del paĂs. Ello, por cuanto prioriza la ciencia por delante de la toma de decisiones y limita la discrecionalidad de la autoridad, a travĂ©s de la creaciĂłn de comitĂ©s especializados y el fortalecimiento de la investigaciĂłn pesquera. Además, extiende los requerimientos que sĂłlo se aplicaban al sector industrial, ahora al sector artesanal de mayor escala –le exige el uso de posicionador satelital y la certificaciĂłn de captura, además del pago de patente– pero introduce tambiĂ©n beneficios importantes que favorecen al sector artesanal más vulnerable.
Esta ley también establece un sistema definitivo de asignación de cuotas industriales que evita que se tenga que volver a legislar en esta materia. Asimismo, fortalece la investigación y la fiscalización y velará por la protección de los ecosistemas marinos vulnerables.
Ciertamente, se introdujeron una serie de medidas que permitieron alcanzar acuerdos en lo que se preveĂa significarĂa largas discusiones, lo que se tradujo en concesiones que no necesariamente van en la direcciĂłn correcta. Entre ellas, pueden mencionarse la aprobaciĂłn de licitaciones a todo evento y la reserva de 1% de la cuota para las plantas procesadoras de menor tamaño. Sin embargo, ello no empaña el logro que, sin duda, significa la aprobaciĂłn de esta ley para la actual administraciĂłn y el futuro de la pesca extractiva del paĂs.