El Banco Central publicó hoy el Informe de Política Monetaria (IPoM) de diciembre de 2012 con el fin de presentar su visión de la actual situación macroeconómica del país, visión que ayuda al mercado y a los agentes privados a tomar decisiones adecuadas en sus respectivas áreas.
Natalie Kramm, investigadora del Programa Económico de LyD, explica que el IPoM presentado esta mañana prácticamente no entrega información sorpresiva, ya que el escenario macroeconómico que enfrenta la economía chilena no ha mostrado importantes cambios en el último tiempo, aunque los riesgos en el escenario interno como en el externo no se descartan.
Se destaca el crecimiento que ha tenido este año la economía local por sobre el crecimiento promedio mundial, sorprendiendo en forma positiva a todo espectador, ya que a fines del año pasado se preveía una desaceleración importante en Chile dada la agudización de la crisis de la Zona Euro. Finalmente ello no ocurrió y las proyecciones de crecimiento del PIB para este año son de un 5,5%, debido al importante crecimiento que ha tenido la demanda interna, muy por sobre lo esperado.
La inflación total también ha sorprendido a la baja por efectos puntuales relacionados a shocks de oferta, esperando que cierre a diciembre de este año con una variación en doce meses de 1,6%. La inflación subyacente, en tanto, muestra una variación anual cercana al 2%, a pesar del dinamismo que ha tenido la demanda interna.
Para el próximo año, se espera que haya un crecimiento de entre un 4,25% y un 5,25%, rango que se ajustó al alza en comparación al IPoM anterior, debido a la positiva evolución de la economía interna este año, pese a la inestabilidad externa. Se prevé además un aumento de 5,7% anual de la demanda interna y un déficit de cuenta corriente de 4,6% del PIB, considerando que la inflación se encontrará cercana al 3%.
Se mencionaron además, los riesgos que pueden haber en el ámbito externo e interna que podrían modificar el escenario base de inflación y actividad mencionados anteriormente.
En lo externo ha habido importantes avances, pero continúan los riesgos que puedan venir de la Zona Euro, además del problema del abismo fiscal que enfrenta Estados Unidos, dificultades que a la vez pueden tener efectos negativos sobre la economía de China y finalmente sobre el precio del cobre.
En lo interno, se advierten presiones inflacionarias que podrían haber dada la estrechez del mercado laboral y el dinamismo que habrá también el próximo año por parte de la demanda interna, lo que podría ampliar el déficit de la cuenta corriente.
En este momento hay tranquilidad al respecto, ya que el aumento de éste en el tercer trimestre de este año fue provocado por una mayor inversión, lo que se financia con inversión extranjera directa y no con deuda del exterior.
El año terminará con excelentes noticias en términos de crecimiento, aumento de salarios, tasa de desempleo baja, inflación baja, expectativas de empresarios y consumidores optimistas y una alta inversión. Para el próximo año esperan que la economía tengo una desaceleración, reflejada en la disminución de todas esas cifras, pero seguirá destacándose por sobre las economías desarrolladas, alcanzando un crecimiento entre un 4,25% y un 5,25%.