A continuación, enumeramos los principales puntos que consideramos indispensables que estén incluidos en la mejora que se quiere hacer al nuevo sistema de acreditación:
a) Se debe tener claro lo que puede medir la acreditación; el que un grupo de expertos mida el cumplimento de ciertos estándares no quita al postulante la responsabilidad de informarse sobre otros determinantes de la calidad de una institución y una carrera. No se debe por tanto pedir al Estado que a través de la acreditación resuelva la decisión sobre qué estudiar y donde hacerlo. Ese es rol del individuo y sólo él es el más capaz de tomar la mejor decisión.
b) Entendiendo la acreditación como un indicador de cumplimientos básicos, que sumado a otros indicadores permiten a un individuo hacerse una idea sobre la calidad de la institución, sería útil estandarizar la evaluación actual, de tal forma de no dejar espacio para arbitrariedades, interpretaciones, ni intereses personales. A su vez, se debe ir actualizando dichos estándares y adecuándolos a la contingencia.
c) Incluir variables de resultados (calidad de los egresados) y no sólo de recursos como se hace actualmente, pues un estándar mínimo es que las instituciones produzcan profesionales capaces de desempeñarse exitosamente en el medio.
d) Transparentar y facilitar la información que se genera durante el proceso de acreditación y, luego de la decisión, hacer un seguimiento de las instituciones y sus programas, de tal forma de ir modificando la situación de acreditación paulatinamente y no de un año a otro. Así, los estudiantes tendrían información más completa sobre el futuro de su institución.
e) Hoy la acreditación se basa en el cumplimiento de un proyecto elaborado por la misma institución. Se debiera, por lo tanto, tener también estándares para definir la validez de esos proyectos, reconociendo obviamente que hay distintos tipos de instituciones con distintos fines también. Adicionalmente, el proyecto de cada institución debiera ir retroalimentándose de las evaluaciones anteriores, con el fin de ir perfeccionándose y ajustándose a la realidad.
f) En cuanto a las agencias acreditadoras de carreras y programas, éstas debieran ser asignadas de forma aleatoria por la autoridad, de tal forma que no sean las casas de estudio las que elijan a la menos severa. Se ha planteado utilizar agencias internacionales, para lo cual es necesario que éstas tengan en mente los estándares adaptados a la realidad nacional.
TP-1092-Frente a los Cuestionamientos Los Limites del Sistema de Acreditacion