Las elecciones municipales se convertirán no sólo en un hito político, en la medida en que se encontrará vigente el nuevo sistema de inscripción automática y voto voluntario sino que han puesto en la agenda pública, la importancia de los gobiernos locales desde la perspectiva del cumplimiento del rol del Estado en diversos ámbitos.
Frente a lo anterior, el Gobierno ha desplegado una agenda muy interesante de modernización y perfeccionamiento de los gobiernos locales en la lógica de promover la descentralización en general y fortalecer a los municipios en particular. Se trata de una agenda en la dirección correcta, aunque perfectible.
Entre las principales medidas se encuentra la creación del Fondo de Incentivo al Mejoramiento de la Gestión Municipal, la implementación del programa ChileAtiende que permite a las municipalidad contar con un Portal de Pagos vía internet, que recoge más de 2000 servicios y beneficios. La importancia de estas medidas es que van en la dirección correcta al premiar la buena gestión y reducir los trámites ocupando las nuevas tecnologías, aumentando la eficiencia y mejorando la calidad de los servicios, enfocándose en el servicio a los ciudadanos.
En materia de entrega de recursos, se contempla la promulgación de la Ley N° 20.462, que efectúa un aporte extraordinario al Fondo Común Municipal y compensa menores ingresos a comunas afectadas por terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010, que presupuesta para 2013 recursos por M$ 22.300.000, la creación de la Compensación de Exenciones al Impuesto Territorial, que compensa a las municipalidades de las exenciones de Impuesto de beneficio municipal, que en la Ley de Presupuestos 2013 asciende a M$ 40.213.772. Además, contempla el programa de anticipo de la recaudación de Impuesto Territorial a municipalidades que acrediten solvencia financiera mediante un sistema de clasificación de riesgo y el aumento del per cápita en salud que ha crecido hasta estar prácticamente financiado, pagando una deuda histórica con los municipios. Esto va en la línea de aumentar los recursos para las regiones, aunque la necesidad de una descentralización fiscal más participativa y flexible, además de la participación en la toma de las grandes decisiones, son desafíos pendientes.
Desde la óptica de la transparencia y la participación ciudadana, lo más visible es el proyecto de ley, que permite fortalecer la probidad, transparencia y la capacidad profesional de los municipios y crea un sistema de Alta Dirección Pública (Boletín 8210-06), además del proyecto de ley para facilitar la realización de plebiscitos y regular las consultas ciudadanas (Boletín N° 7308-06) que se encuentra en comisión mixta, con suma urgencia. Estas medidas se encargan de fortalecer el sector municipal y la institucionalidad, tanto de los recursos humanos municipales como los plebiscitos para temas que el alcalde considere prioritarios.
Otras medidas relevantes a considerar son la aprobación de la Ley N° 20.527 que permite a las asociaciones de municipalidades gozar de personalidad jurídica, la homologación de sueldos base de los funcionarios municipales con los de la administración centralizada, incentivos al retiro voluntario de los funcionarios municipales. Estas medidas generan mayor competencia y flexibilidad en las plantas municipales, haciendo más atractiva la opción de pertenecer a los gobiernos locales y no enfocarse totalmente en los funcionarios del gobierno central.
Se trata en suma de una agenda ambiciosa, la que, podría complementarse con mejoras en descentralización en temas de seguridad ciudadana y urbanismo, especialmente en ciudades que tienen sólo una comuna, además de continuar en la línea de perfeccionamientos de capital humano en los gobiernos locales y mayor participación y autonomía en los recursos, de manera que los municipios puedan disminuir la brecha entre las capacidades existentes y los servicios entregados, satisfaciendo las demandas de la ciudadanía que los ven como la principal institución para solucionar sus problemas.
Estas medidas son sin duda, un avance. Sin embargo, se debe ir más lejos en áreas como seguridad ciudadana, transporte, vivienda, vialidad e inversión de ciudad, bienes nacionales, áreas que siguen estando altamente centralizadas. Ello es especialmente cierto cuando la ciudad es una sola comuna, Ninguna reforma, sin embargo, puede dejar de lado la necesidad de incorporar mayores niveles de transparencia y accountability, fundamentales para que podamos tener gobiernos locales a la altura de un país desarrollado.