9 PREGUNTAS CLAVES SOBRE FINANCIAMIENTO COMPARTIDO Y SEGREGACIÓN

  1. ¿Es verdad que todos los colegios particulares subvencionados cobran financiamiento compartido?

No. Hay también colegios particulares subvencionados gratuitos. Del mismo modo, también existen unos pocos colegios municipales de enseñanza media que cobran un copago.

En el Cuadro N°1 se ve la distribución de colegios y alumnos matriculados según dependencia y cobro de financiamiento compartido. El 25% de los colegios particulares subvencionados no cobra copago.

Cuadro N°1. Número de colegios y distribución de matrículas, año 2010.

N° Colegios N° Alumnos % Matricula total
Adm.delegada 70 54,743 2%
Particular Pagado 668 247,376 7%
Municipal (MUN) 5,739 1,448,464 42%
MUN con FC 109 97,509 3%
MUN sin FC 5,630 1,350,955 39%
Particular subvencionado (PS) 5,687 1,674,700 49%
PS con FC 2,157 1,261,164 37%
PS sin FC 3,530 413,536 12%
Total 12,164 3,425,283 100%

Fuente: Elaboración en base a datos del MINEDUC

2. ¿Es cierto que el financiamiento compartido limita las alternativas de las familias que no tienen los recursos para aportar a la educación de sus hijos?

No necesariamente, porque no se puede suponer que los colegios que cobran financiamiento compartido podrían existir y entregar similar calidad educativa en caso de que no les fuera posible obtener recursos adicionales del copago. Es posible que de eliminarse el financiamiento compartido, muchos de estos colegios, para poder llevar a cabo su proyecto educativo, tuvieran que convertirse en colegios particulares pagados, o bien, que no pudieran seguir operando. Esto implica un nivel extremo de segregación: los que pueden pagar altos aranceles y los que no.

Hoy, si bien hay familias que no pueden acceder a estos establecimientos porque no cuentan con los recursos, también es cierto que estos colegios ampliaron las alternativas para otras familias que también contaban con recursos limitados para acceder a la educación particular pagada. Por lo demás, por ley, los alumnos SEP y el 15% vulnerable de la matrícula no puede ser objeto de cobro.

3. ¿Es verdad que los colegios particulares subvencionados cuentan con más recursos que los municipales?

No. Así como algunos colegios particulares subvencionados obtienen recursos a partir del financiamiento compartido (así como algunos municipales de enseñanza media), los municipales reciben recursos públicos adicionales a la subvención. Como consecuencia, los recursos totales y por alumno con que cuenta el sector municipal son mayores a los del sector particular subvencionado.

En el cuadro N° 2 se muestran los recursos extra que recibe cada sector, según el ítem. Los recursos adicionales a la subvención que recibe el sector municipal son casi el doble que el sector particular subvencionado, por lo que no es verdad que sea este último el que tiene más dinero.

Encontramos también que los colegios con financiamiento compartido no cobran copagos desproporcionadamente altos. El año 2010, la cuota mensual promedio era de $16.000.

Cuadro N° 2. Recursos adicionales a la subvención, año 2011 (MMUS$)

MM US$ Educación Municipal Educación Particular Subvencionada
Financiamiento compartido 4 476
SUBDERE 153 0
MINEDUC 367 0
Municipios 314 0
Total 838 476

Fuente: Elaboración en base a datos de la DIPRES y el MINEDUC.

Se excluye presupuesto en subvenciones exclusivo para sector municipal.

4. ¿Es cierto que el financiamiento compartido genera segregación en el sistema escolar?

No existe evidencia concluyente en esta materia. La idea de que el financiamiento compartido genera segregación escolar se ha tomado como un hecho comprobado, sin embargo, está lejos de serlo.

Quienes apoyan esta tesis se basan en los trabajos de Elacqua (2009) y Valenzuela et al. (2006), que contribuyen al debate, pero que no constituyen evidencia suficiente. Encuentran que el sector municipal es más heterogéneo en su composición a partir del cálculo de indicadores de segregación. Sin embargo, estos indicadores tienen una limitación importante: clasifican a los alumnos en tan sólo dos categorías, vulnerable o no vulnerable, desconociendo la alta heterogeneidad que existe dentro de cada uno de estos grupos.

Por ejemplo: usando un indicador así, podría ocurrir que un sector aparezca con segregación nula (50% alumnos vulnerables y 50% alumnos no vulnerables), sin embargo, aquéllos que califican como vulnerables podrían estar en el margen de esta categoría, y a su vez los que califican como no vulnerables podrían estar al borde de serlo. En este caso, a pesar de lo que diga el indicador, el sector será en la práctica muy poco diverso y por lo tanto muy segregado. Por el contrario, un sector que aparezca altamente segregado (20% alumnos vulnerables y 80% alumnos no vulnerables), podrá en la práctica tener alta diversidad en la medida que los estudiantes clasificados en un mismo grupo sean muy diversos entre sí.

Un indicador que sí tiene en cuenta la heterogeneidad dentro de cada grupo, pues utiliza la varianza dentro del alumnado, es el que calcula la OCDE (2011). Éste muestra qué parte de la diversidad de la población está presente, en promedio, en los colegios de cada tipo, por lo tanto un índice más alto señala mayor inclusión. Replicamos este estimador con datos de ingreso familiar del SIMCE de 4° básico 2011, lo que se muestra en el cuadro N° 3.

Cuadro N°3. Índice de inclusión por tipo de colegio.

Matriculas 4° 2011 Índice Inclusión
Municipal 85,483 28%
Particular Subvencionado sin FC 28,341 38%
Particular Subvencionado con FC 80,747 60%

Fuente: Elaboración en base a datos del cuestionario a padres del SIMCE 4° 2011.

Se ve que son los colegios del sector particular subvencionado los que contribuyen con una mayor diversidad, pues reciben alumnos de distintos niveles de ingreso, más que los municipales. Más aún, son los colegios con financiamiento compartido los que reciben a una población más diversa.

Usando otra metodología, Gallego y Hernando (2008) simulan el impacto en la segregación de pasar desde un sistema como el actual, a uno en que se elimina el copago y los estudiantes se distribuyan aleatoriamente en los colegios. Encuentran que el impacto en la disminución de la segregación es mínimo, lo que constituiría evidencia de que la distribución de alumnos en los colegios depende más bien de la segregación residencial y de factores asociados a la demanda por parte de los apoderados.

En esta línea, los resultados de la Encuesta CEP 2011 muestran que el 70% de los padres declara que al mismo precio y distancia, prefieren que sus hijos vayan a un colegio particular subvencionado que a uno municipal, y que esta elección obedece principalmente a la búsqueda de calidad.

5. ¿Son los colegios particulares subvencionados con financiamiento compartido de peor calidad educativa?

No. Normalmente se ha estudiado el desempeño escolar distinguiendo por colegios municipales y particulares subvencionados, sin diferenciar por el cobro de financiamiento compartido. Encontramos, de hecho, que estos colegios sí son de mejor calidad en cuanto a la mejora de sus alumnos en la prueba SIMCE.

A continuación mostramos nuestros cálculos, a partir de datos de panel obtenidos del SIMCE rendido por los alumnos de 4° básico el año 2005 y luego en 8° básico el 2009. En el cuadro se puede ver el valor agregado que han entregado los colegios con financiamiento compartido por sobre la educación municipal, para los distintos grupos socioeconómicos. Para esto se comparó la evolución de puntajes de los niños que se mantuvieron en colegios municipales, con i) la evolución que experimentaron en sus puntajes los niños que se mantuvieron en un colegio particular subvencionado con financiamiento compartido, y ii) la evolución de puntajes de los niños que se cambiaron desde un colegio municipal en 4° básico a uno particular subvencionado con financiamiento compartido en 8° básico.  A partir de esto se obtiene que en todos los grupos socioeconómicos, los colegios con financiamiento compartido agregan más valor en términos educativos que los colegios municipales, y que en general, la decisión de cambio de colegio podría considerarse como positiva.

Cuadro N° 4. Diferencia en evolución de puntajes SIMCE años 2005 a 2009 por grupo socioeconómico, respecto a alumnos que se mantuvieron en educación municipal.

Se mantuvieron en PS con FC Pasaron de MUN a PS con FC
GSE Bajo y Medio Bajo 6.3*** 2.0***
GSE Medio 7.4*** 6.2***
GSE Medio Alto 7.6*** 0.3

Fuente: Elaboración propia en base a bases de datos del SIMCE y MINEDUC. Puntaje SIMCE matemáticas estandarizados (sacando educación particular pagada), con media 250 y desviación estándar de 50. ***Significancia estadística al 1%.

6. ¿Es el crédito tributario por gastos en educación una medida sin precedente?

No. Los impuestos a la renta admiten deducciones personales por intereses de préstamos destinados a la adquisición de viviendas y por los recursos destinados al sistema previsional, con ciertos topes. El crédito que se propone agrega la educación a esta lista de gastos que merecerían un  trato especial por su valor social. Si la educación no es un bien de consumo, su tratamiento tributario debiera considerarlo.

7. ¿Es cierto que el crédito tributario es para los ricos y no a la “clase media”?

No. Existen topes de ingreso que permiten excluir del beneficio a quienes clasifican como “ricos”.

Esta medida debe considerarse como pro ahorro e inversión en capital humano para familias de clase media, esto garantizado por la inclusión importantes restricciones, como que sólo podrán acogerse a este beneficio aquellas familias cuyo ingreso familiar bruto (padre y madre)  sea menor a UF 792 anual  ($ 1.490.000 bruto mensual, o más relevante, $ 1.160.000 mensual líquido[i]). Además el crédito se establece como el 50% del gasto que realiza la familia con un tope de $ 200.000 anuales por hijo, reconociendo las diferencias obvias de ingreso per cápita que existen en las familias más numerosas y que la legislación tributaria suele olvidar.

8. ¿Constituye este crédito realmente una ayuda para una familia típica de clase media?

Sí. Una familia de 5 integrantes, con un ingreso per cápita de $ 150.000 mensual, que pertenece al 60% más vulnerable (quintil III), paga hoy prácticamente $ 130.000 al año en impuesto a la renta[ii]. Si esta familia tiene dos hijos e invierte $ 15.000 al mes para que estos asistan a un colegio con financiamiento compartido de su elección, verá su carga reducida en un 100%.

9. ¿Debieran los recursos públicos que se gastarán en este crédito tributario usarse en medidas más focalizadas?

Dado que esta política se centra en la clase media contribuyente de impuestos, hay que entender que no pretende ser una política social focalizada, sino más bien fomentar la inversión en capital humano, y alivianar la carga de la clase media.

Extraña que una política como ésta, que en régimen costará tan sólo US$ 122 millones (para el año 2017) sea tan resistida. Para tener un orden de magnitud, el gasto en subvenciones educacionales anuales del año 2012 es de US$ 6.400 millones, el gasto en becas 2012 para educación superior es de US$ 690 millones, y el subsidio permanente al Transantiago recientemente aprobado es de US$ 740 millones.


[i] Suponiendo un solo perceptor de Ingreso, que cotiza por el mínimo legal.

[ii] Suponiendo un solo perceptor de Ingreso, que cotiza por el mínimo legal.

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