IPC DE JUNIO: PAÑOS FRÍOS AL ALZA DE LOS ALIMENTOS Y COMBUSTIBLES

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer hoy el IPC para junio de 2012, que sorpresivamente registró una variación negativa con respecto a un año atrás de 0,3 puntos porcentuales.

Natalie Kramm, investigadora del Programa Económico de LyD, asegura que es un resultado muy positivo, que refleja moderación para este mes y permite obtener una inflación anual de 2,7% y acumulado de 0,4% en lo que va del año. A su vez, pone paños fríos a la preocupación por el alto precio de los alimentos y particularmente de los combustibles, que ha pasado a segundo plano en un corto plazo por la situación económica externa que cada vez se muestra más inestable y volátil.

En el señalado registro mensual del IPC total de junio, cuatro de las doce divisiones de la canasta presentaron alzas en sus precios y ocho bajaron.

Todo indica que no existieron presiones inflacionarias para este mes y, como prueba de ello, está el desempeño de las distintas mediciones de inflación subyacente y la de transables y no transables durante junio, tanto en su registro mensual como anual.

En concreto, el IPC subyacente o IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, no tuvo variación con respecto al mes anterior, y el IPCX1, que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros, tampoco. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses disminuyó en comparación al mes previo en 0,2 puntos porcentuales, pasando desde un 2,7% a un 2,5% y el IPCX1 se mantuvo, al igual que el mes anterior, en un 2,3% en doce meses.

La inflación de transables fue de -0,8% en términos mensuales y, medida en doce meses, disminuyó 0,9 puntos porcentuales, alcanzando un 1,0%. En el caso de no transables, el registro mensual aumentó en 0,4% y en términos de doce meses, aumentó marginalmente alcanzando un 4,8%, en línea con la lenta desaceleración de la demanda interna.

Si a la disminución de las presiones inflacionarias que también se vio en la variación de las remuneraciones, se agrega el dinamismo de la demanda interna y la estrechez del mercado laboral, se hace factible un escenario donde el Banco Central opte por una nueva pausa en su Tasa de Política Monetaria (TPM) para julio de 2012, manteniéndose en 5%.

Nuestra proyección para la inflación este año la disminuimos a un 2,8%.

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