SONDEO EDUCACIÓN: 68% DE EDUCADORES A FAVOR DE QUE SUELDO DEPENDA DE DESEMPEÑO EN SALA DE CLASES

Durante junio, Libertad y Desarrollo, GrupoEducar e INACAP, realizaron un sondeo electrónico a profesores, coordinadores, directores y, en general, personas que trabajan en el área de la educación. Fue contestada por 1.919 personas, con una edad promedio de 50 años, que declararon tener la siguiente actividad principal:

29% Profesor o Docente
12% Jefe UTP o Coordinador de Ciclo
2% Inspector
25% Director o Subdirector
2% Sostenedor
17% Trabaja en una DAEM, Corporación de Educación o alguna Institución Sostenedora de Colegios Particulares Subvencionados
6% Trabaja o asesora a algún Colegio en Planes de Mejoramiento
3% Actualmente no trabajo
5% Otro
100% Total

Del total de encuestados, el 45% declara desempeñarse en el sector municipal; el 39%, en el sector particular subvencionado; el 7%, en el sector particular pagado y el 7%, en educación superior (5% universitaria y 2% técnico profesional).

En cuanto a las preguntas que se le hicieron, el objetivo era indagar qué opinan los trabajadores de la educación sobre aspectos relacionados con políticas que se discuten actualmente en nuestro país. Específicamente, quisimos saber si, en términos prácticos, están o no de acuerdo con los aspectos que considera el proyecto de ley de carrera docente que se tramita actualmente en el Congreso.

Este proyecto propone la creación de un sistema de promoción docente en base a una evaluación centralizada, dependiente del Ministerio de Educación, que tiene como fin determinar si los profesionales manejan los contenidos necesarios para cada nivel, y una evaluación a cargo del sostenedor y director del establecimiento, que evalúa el desempeño del docente en la sala de clases. Este proyecto supone un aumento tanto del salario docente base, como del salario máximo que puede alcanzar un profesor con buen desempeño, y se enmarca en la nueva institucionalidad a cargo del aseguramiento de la calidad del sistema escolar.

Resultados:

El proyecto de Carrera Docente, así como otras medidas que pretenden implementarse, se apoyan en la premisa de que el profesor es el factor clave para sacar adelante a los alumnos, independiente de su condición. La evidencia internacional sugiere que, más que el tamaño de clase, la cantidad de recursos monetarios, y otras variables que suelen medirse, son los recursos humanos (profesores y director) los que marcan la diferencia entre un buen y un mal colegio. En esta línea, más que sus títulos profesionales, experiencia u otras características medibles, las cualidades que hacen a un buen profesor no pueden ser medidas a través de una prueba estandarizada y la mejor evidencia es su desempeño en la sala de clases.

Frente a la idea de que los buenos profesores son capaces de sacar adelante a niños provenientes de hogares vulnerables, el 91% de los encuestados estuvo de acuerdo y sólo el 1% en desacuerdo. Existe, al parecer, entre los encuestados, cierto consenso en la importancia de un profesor capaz. Del mismo modo, hay cierto consenso (un 74% versus un 7%) en que es más costoso educar a niños provenientes de hogares pobres, por lo que la subvención para ellos debiera ser mayor. Esto es consistente con las bases de la Ley SEP, que debiera incluso tener más niveles, de tal forma de ajustar la subvención aún más al costo de educar a cada tipo de estudiante. Sobre el factor más importante que hace a un profesor capaz de enseñar a niños provenientes de hogares pobres y con carencias, el 59% cree que es la formación profesional Sin embargo, un 8% de los encuestados está en desacuerdo y un 32% dice no que no está ni de acuerdo ni en desacuerdo, lo que puede interpretarse como que entienden que más que la formación hay otros aspectos intrínsecos a la persona que le permiten tener las cualidades necesarias.

En cuanto a la evaluación y remuneración de profesores, las respuestas de la mayoría de los encuestados apuntan justamente en el mismo sentido que lo que hoy propone la Carrera Docente: una remuneración que dependa de una evaluación más descentralizada, que considere principalmente el desempeño en las aulas, y que éste sea medido directamente por quienes están en terreno, más que por pruebas centralizadas que difícilmente diferencian a un buen y un mal profesor.

El 72% de los consultados se declara de acuerdo con que la mayoría de quienes trabajan en su colegio saben quiénes son los buenos y quiénes son los malos profesores; sólo el 7% declara estar en desacuerdo. Del mismo modo, un 68% (versus un 16%) declara que el sueldo docente debiera depender del desempeño en la sala de clases. En este sentido, el 73% (versus el 7%) declara que el desempeño debiera medirse a través de sus logros en la sala de clases, más que por el resultado de evaluaciones externas del Ministerio de Educación. En cuanto al despido de profesores con mal desempeño, el consenso es un poco menor: el 54% se declara de acuerdo con que el nivel de los alumnos del colegio donde trabaja mejoraría si los malos profesores pudieran ser despedidos. Si bien sólo el 16% está en desacuerdo, hay un 29% que parece tener dudas pues se declara ni de acuerdo ni en desacuerdo. El tema del despido es complicado, pues nadie quiere que se castigue equivocadamente a los profesores; por eso es clave contar con una evaluación precisa, que realmente mida si el docente está cumpliendo o no con los objetivos.

En cuanto a los directores, el 90% de los encuestados (versus apenas el 1%) coincide también con la importancia de su función: un director de excelencia y comprometido es capaz de elevar el nivel de su colegio. El 58% (versus un 17%) está de acuerdo con que la remuneración del director debiera depender también del cumplimiento de logros por parte de los alumnos (el 25% restante no está ni de acuerdo ni en desacuerdo).

Finalmente, sobre la legitimidad de que los dueños de colegios o sostenedores particulares perciban utilidades, el 39% se declara de acuerdo, el 32% en desacuerdo, y el 29% no tiene una respuesta segura (ni de acuerdo ni en desacuerdo). Sin duda este es el aspecto en que hay opiniones más diversas, pero quizás podríamos decir que el 68% (39% de acuerdo más 29% ni de acuerdo ni en desacuerdo) entienden que el que exista o no retiro de utilidades no es lo más relevante al momento de definir la calidad de un colegio.

Sobre el conocimiento del proyecto de ley que crea la Carrera Docente, el 50% de los encuestados dijo conocerlo en más detalle, mientras que el otro 50% dijo no hacerlo. Parece necesario que se difundan las ideas matrices de este proyecto, que de acuerdo a las opiniones de los encuestados, estarían bastante alineadas con las impresiones que hay dentro de los mismos colegios.

Otro aspecto, que si bien no tiene relación con la Carrera Docente, sí forma parte de la discusión frecuentemente: el financiamiento compartido. El 60% se declara a favor de que los padres puedan aportar recursos a la educación de sus hijos a través del financiamiento compartido.

Por último, se les pidió a los encuestados “rankear” de 1 a 6 qué medidas cree que son más relevante para mejorar el nivel de la educación escolar en Chile. Los resultados según la votación promedio de cada ítem fueron los siguientes:

1° Mejorar la calidad de los profesores.

2° Mejorar la calidad de los directores.

3° Aumentar los recursos.

4° Mejorar la gestión de los sostenedores municipales.

5° Mejorar la educación parvularia.

6° Mejorar la gestión de los sostenedores privados.

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