La crisis en la Zona Euro sigue acentuándose. Francisco Garcés, Director del Centro de Economía Internacional de LyD, analiza los efectos de ésta, especialmente en los casos de Grecia y España, los más afectados.
Para Garcés, la alternativa más probable es que la economía griega deje la Zona Euro, ya sea después de las elecciones del 17 de junio o posteriormente, como resultado de reiterados incumplimientos y de un sentir de la población griega contrario a aceptar los sacrificios de un ajuste muy duro y prolongado, que implica, además, un cambio cultural y de hábitos no menor.
En el caso de España, el experto explica que no tiene recursos financieros ni puede obtenerlos del mercado para resolver, simultáneamente, el ajuste fiscal, la recapitalización de la banca y el financiamiento y ajuste de los gobiernos locales. "La situación de la economía española, en esos tres frentes, era inferior a la esperada y declarada por el gobierno socialista anterior, y más aún, la recesión y desempleo se han agudizado más en los últimos meses", asegura.
La estrategia, tanto de Alemania como del Banco Central Europeo (BCE), es mantener la presión sobre las economías en problemas, para que implementen ajustes y reformas y lo mismo ocurre con la institucionalidad de la Zona Euro, para que avance en la “unión bancaria” y en la “unión fiscal”. Por supuesto, que esta estrategia de presión en el límite no está exenta de riesgos.