TRANQUILIZADOR IPC DE ABRIL

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el IPC de abril, el cual arrojó una variación de 0,1%.

Esta cifra es 0,1 puntos porcentuales menor que el mes anterior y es un resultado positivo, que refleja cierta moderación y permite obtener una inflación anual del IPC de 3,5% y acumulada de 0,7% en lo que va del año.

Natalie Kramm, investigadora del Programa Económico de LyD, explica que esta cifra se encuentra en el límite inferior del rango proyectado por el mercado, lo que imprime tranquilidad, considerando el actual alto precio de los alimentos y los combustibles por la situación económica externa.

En el señalado registro mensual del IPC de abril, cinco de las doce divisiones de la canasta presentaron alzas en sus precios, y siete bajaron. Esta descomposición de la inflación indica que no existieron importantes presiones inflacionarias para este mes y, como prueba de ello, está el desempeño de las distintas mediciones de inflación subyacente y la de transables y no transables durante abril, tanto en su registro mensual como anual.

En concreto, el IPC subyacente o IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, tuvo una variación negativa con respecto al mes anterior, disminuyendo 0,2 puntos porcentuales, y el IPCX1, que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros, aumentó un 0,2% en abril. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente IPCX en doce meses disminuyó en comparación al mes previo en 0,5 puntos porcentuales, pasando desde un 3,1% a un 2,6%. El IPCX1 aumentó marginalmente, pasando de un 2,6% a un 2,7% el mes de abril.

Si a lo mencionado anteriormente se agrega el mayor dinamismo de las actividades económicas, y la estrechez del mercado laboral, que han afectando en forma directa al alza de las remuneraciones y al consumo de las personas,  se hace factible un escenario en que el Banco Central opte por una nueva pausa en su Tasa de Política Monetaria (TPM) para mayo de 2012, manteniéndola en 5,00%. Este argumento toma validez al tener en cuenta que la demanda interna sigue con un importante dinamismo y dicho crecimiento ha caído más lento de lo esperado y, en especial, que existen presiones inflacionarias para los siguientes meses del año debido al conflicto actual en Irán que mantiene el precio de los combustibles muy alto, particularmente del petróleo. Es por eso que el Central debiera postergar la rebaja de tasa hasta asegurarse una trayectoria declinante de la inflación.

LyD mantiene su proyección de inflación para este año entre un 3,5% y un 3,8%.

otras publicaciones