El modelo de concesiones de obras pĂşblicas le ha cambiado el rostro a la infraestructura del paĂs en los mĂĄs diversos ĂĄmbitos, sin embargo, ha perdido el dinamismo que alcanzĂł hacia finales de los 90 ´s.
La reciente controversia entre el MOP y los concesionarios de obras pĂşblicas debe alejarse de la argumentaciĂłn polĂtica y centrarse en una discusiĂłn tĂŠcnica respecto de las condiciones bajo las cuales se implementarĂĄn las ampliaciones necesarias que algunas concesiones viales requieren con urgencia, respetĂĄndose los contratos vigentes.
La controversia se genera en un punto de quiebre para el programa de concesiones del actual Gobierno, que pretende en el perĂodo 2010-2014 lograr implementar una cartera de proyectos de al menos unos US$ 8.000 millones, relanzamiento extraordinariamente importante para el paĂs que una controversia como la actual sĂłlo retarda y pone en riesgo, sobre todo considerando los desafĂos macro y en tĂŠrminos de proyectos especĂficos que enfrenta el programa y que son necesarios para hacer posible el cumplimiento del programa 2010-2014 y su prolongaciĂłn y su prolongaciĂłn hacia el futuro.