FRANCIA: CRECIMIENTO ECONÓMICO DÉBIL Y PRÓXIMAS ELECCIONES EN INCERTIDUMBRE

La falta de reformas económicas estructurales durante el gobierno del Presidente Sarkozy, ha terminado pasándole la cuenta a la economía francesa, en el marco de la crisis soberana de Europa.  Por una parte, esta economía es actualmente frágil y lenta y ha perdido la clasificación de riesgo de triple A, que si bien no se ha traducido en un cambio muy significativo en cuanto a tasas de interés o acceso al crédito, tiene, sin embargo, un efecto moral para el gobierno y para los agentes económicos, que perciben cómo pierde el nivel más alto junto a Alemania, que ha pasado a tener la hegemonía en Europa y, particularmente, a ser líder en el episodio de la deuda soberana y en el avance hacia una solución.

Adicionalmente, la situación anterior pesa en términos políticos, porque Francia se aproxima en abril, hacia una elección presidencial y parlamentaria.

El Presidente Sarkozy ha perdido prestancia en el ámbito de los liderazgos de Europa y Francia aparece excluida de la elite de países europeos con clasificación triple A, que son Alemania, Finlandia y Holanda, quienes han tornado el liderazgo en la solución de la reestructuración de la deuda griega y en el proyecto de unión fiscal, esencial para salvar el euro.

La economía francesa creció un 1,7% en el 2011 acorde a las proyecciones de 1,75% del ministro François Baroin.  Durante ese año,  la economía fue impulsada principalmente por la demanda interna que contribuyó con un 1,0%. Debido a esto, se superó el 1,4% registrado en el 2010, aunque la situación en la que se encuentra sumergida la Zona Euro, hace prever una fuerte baja para el crecimiento en los próximos años, situando las proyecciones en un 0,1% para el 2012 y un 0,3% para el 2013. Estas cifras son consistentes con el crecimiento del cuarto trimestre del 2011, que sólo alcanzó un 0,2 %.  Lo anterior reafirma una desaceleración respecto a los tres meses precedentes, cuando había subido un 0,3 %. El gobierno parece ser  optimista, proyectando un crecimiento de 0,5% para el 2012.

Los factores que influyeron en la baja del último trimestre fueron; la demanda interna que tuvo una contribución positiva de sólo tres décimas mientras el comercio exterior de siete décimas, al tiempo que las variaciones y existencias restaron ocho décimas. Las exportaciones francesas subieron un 1,2 % y las importaciones cayeron un 1,2 %.  El comercio exterior en el 2011 tuvo un impacto negativo sobre el PIB, a la inversa de lo que había ocurrido en el 2010.

El avance de la economía de un 0,9 % en el primer trimestre, se vio opacado por una caída de un 0,1% causada, principalmente, por el quiebre sufrido por la Zona Euro en esos meses, en especial el punto más bajo de la crisis de la deuda griega.

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