El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el IPC correspondiente a diciembre de 2011, el cual registró una variación de 0,6%, 0,3 puntos porcentuales más que el mes anterior.
Natalie Kramm, investigadora del Programa Económico de LyD, asegura que este inesperado resultado se encuentra muy por sobre lo que esperaba el mercado, cerrando el año con una inflación anual total de 4,4%, 0,4 puntos porcentuales sobre el rango meta fijado por el Banco Central, de entre 2,0 y 4,0%.
En el IPC de diciembre, nueve de las doce divisiones de la canasta presentaron alzas en sus precios, y tres bajaron. Las divisiones que influyeron principalmente en la tasa fueron el alza de precios de transporte, alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles y alimentos y bebidas no alcohólicas.
Esta descomposición de la inflación parece indicar que hubo importantes presiones inflacionarias, y como prueba de ello, está el desempeño de las distintas mediciones de inflación subyacente y la de transables y no transables durante diciembre, tanto en su registro mensual como anual.
Si a lo mencionado anteriormente se agrega la incertidumbre externa que se ha generado debido a la inestabilidad económica de los principales países del mundo, particularmente de la Zona Euro, y el menor dinamismo que se observa en las actividades económicas, se hace factible un escenario en que el Banco Central opte por una nueva pausa en su Tasa de Política Monetaria (TPM) para enero de 2012, alcanzando un 5,25%. Este argumento toma validez al tener en cuenta que la demanda interna sigue con un importante dinamismo, y dicho crecimiento ha disminuido más lento de lo esperado, y en especial, que existen presiones inflacionarias que permitieron que el año cerrara por sobre el rango meta impuesto por el Banco Central.
INFLACIÓN POR QUINTIL DE INGRESO
María Paz Arzola, investigadora del Programa Social de LyD calculó el efecto del IPC por quintil de ingreso.
