Para analizar tanto la oferta del Gobierno como la demanda de la ANEF, es importante primero tener claros los siguientes antecedentes:
â˘Los empleados pĂşblicos del Gobierno central (sin considerar al personal de municipalidades, de las Fuerzas Armadas y de empresas del Estado) suman algo mĂĄs 200 mil por lo que el comportamiento de sus remuneraciones es un antecedente de importancia en las negociaciones del sector privado.
â˘El gasto en remuneraciones del gobierno representa cerca de un 23% del gasto pĂşblico total, por lo que la incidencia del ajuste de remuneraciones tiene un impacto macroeconĂłmico importante. Existe bastante consenso de que una expansiĂłn fiscal mayor al crecimiento del PIB afecta en forma negativa la competitividad de la economĂa, por lo que debe tenerse claro que el reajuste de los empleados pĂşblicos termina por perjudicar a los sectores transables, y con ello, al empleo en estos sectores.
â˘El comportamiento de las remuneraciones en una economĂa social de mercado debe tener relaciĂłn con el aumento de la productividad laboral, ya que en caso contrario son los propios trabajadores quienes terminan por verse afectados en forma negativa, a travĂŠs de una menor creaciĂłn de puestos de trabajo. En el sector pĂşblico es difĂcil de medir, por cuanto no existen cuentas de resultados de gestiĂłn. Esto puede llevar a que los criterios para la fijaciĂłn de remuneraciones caigan en el campo polĂtico, lo que suele ser daĂąino para la productividad global de la economĂa.