3 RAZONES PARA NO APLAUDIR LA PROPUESTA EDUCACIONAL DE LA OPOSICIÓN

La investigadora del Programa Social, María Paz Arzola, explica las razones por las cuales la propuesta educacional de la oposición no resuelve el conflicto:

1)      El eje principal del documento entregado esta semana no está en el mejoramiento de la calidad educativa, sino en el financiamiento y en los beneficios a grupos de interés como el CRUCH, y no en los alumnos más vulnerables o con méritos. El concepto “evaluación docente” no aparece en todo el texto.

2) Se propone que en una primera etapa la gratuidad llegue a los alumnos del 70% de menos recursos que asistan a universidades del CRUCH . Según la CASEN 2009, de los alumnos que asisten a educación superior de los cuatro primeros deciles, el 40% asiste a CFT e IP, 35% está en universidades del CRUCH, y el 25% restante en universidades no CRUCH. Dado que la gratuidad es un beneficio para el alumno, y no para la universidad, ¿por qué dejar afuera al 65% de los estudiantes más pobres del país, para beneficiar a jóvenes que tienen más recursos (entre los deciles 5 y 7), sólo porque estos últimos están en universidades del CRUCH?

3)      Se plantea aumentar el Aporte Fiscal Directo (AFD) y crear Aportes Basales para las universidades estatales. El  financiamiento debe apuntar a las universidades buenas, característica que no tiene relación con el pertenecer o no al grupo del CRUCH. Los aportes fiscales (directo e indirecto, es decir, sin contar ayudas estudiantiles dirigidas a los alumnos) han crecido notoriamente las últimas décadas, especialmente para las universidades del CRUCH: el año 1990 se entregaban MM$88.719 a universidades del CRUCH, MM$1.957 a universidades no CRUCH, y MM$1.639 a CFT e IP. Estos montos llegaron el año 2010 hasta los MM$167.139, MM$4.608 y MM$137 respectivamente. No se puede exigir al Estado mayor financiamiento, en tanto no se transparente y determine que los recursos que reciben en la actualidad las universidades están siendo bien utilizados.