
Cecilia Cifuentes, investigadora del Programa Económico de LyD, asegura que no se entiende en este contexto la postura de la CUT, que luego de participar en la Comisión Técnica, desconoce absolutamente sus recomendaciones, y solicita un reajuste de algo más de 10%, negándose además a llegar a un acuerdo más razonable. Pero más inexplicable, y claramente populista, parece la postura de la oposición, que opta por respaldar plenamente a la CUT, a pesar de que siendo gobierno no dieron reajustes reales del salario mínimo como el que ahora están respaldando, y que podría perjudicar en forma importante la situación de las pequeñas empresas en el país. Debe considerarse que el costo para la empresa es bastante mayor al salario mínimo si se incorporan las gratificaciones, y otros cargos de cuenta del empleador.