
Rodrigo Troncoso, coordinador del Programa Social de LyD, asegura que los recientes movimientos de estudiantes secundarios se producen apenas un par de meses después de la aprobación en el Congreso de la nueva institucionalidad e incluso antes de que exista ningún tipo de antecedente que permita justificar un descontento con el sistema actual, recién estrenado.
Movilizaciones de este tipo pretenden desconocer acuerdos alcanzados por representantes de la amplia mayoría de la población. Por cierto que las tomas tampoco contribuyen a fortalecer la educación municipal. Pese a que es legítimo que los jóvenes expresen su opinión al respecto, no corresponde a quienes aún no terminan su enseñanza media diseñar las políticas públicas de educación para un país. Chile tiene una democracia consolidada e instituciones de reconocido prestigio. En este contexto, el mayor aporte que pueden hacer los escolares a la educación es hacer su mejor esfuerzo por aprender.