Rosanna Costa en La Tercera: «El abanico constitucional está abierto y esperamos un rayado de cancha del ministro de Hacienda»

rosanna la terceraEl alcance de los cambios constitucionales que busca impulsar el gobierno, principalmente en materia de derecho de propiedad e institucionalidad económica, constituyen para Rosanna Costa, subdirectora de Libertad y Desarrollo y ex directora de Presupuestos, el principal foco de incertidumbre para el desempeño del país en los próximos años. Por eso, dice, urge un pronunciamiento nítido del gobierno en la materia, específicamente del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés. “Lo que hemos escuchado es que se pretende reequilibrar la institucionalidad, quisiéramos ver qué significa eso exactamente”, afirma.

Costa dice que el escenario fiscal para este año y el próximo se ve complejo y se muestra a favor de introducir cambios al proyecto de reforma laboral. De paso, cuestiona algunas de las premisas y cifras del gobierno en materia de negociación colectiva y clima laboral.

Hay quienes dudan del espacio fiscal para el financiamiento de las reformas en curso ¿Tiene el gobierno los recursos suficientes para financiar sus compromisos?

Está complicado, porque lo que hemos calculado es el desde, antes que el costo total. En materia de gratuidad en la educación, hoy se está evaluando el costo desde la situación actual, pero cuando la educación sea gratis va a haber más interés, por lo que el gobierno se va a ver obligado a abrir más cupos, con lo que se va a generar una presión adicional. Tampoco sabemos cuál va a ser la conducta de las instituciones de educación superior, que van a descansar mucho más aún en el financiamiento público, lo que puede llevar a que el costo sea crecientemente más alto.

¿A eso hay que sumar el menor crecimiento del PIB este año?

Lo más preocupante es que si debilitamos el crecimiento no de un año o dos, sino el de mediano plazo, a niveles de entre 3% y 4%, y mantenemos el nivel creciente de expectativas y demandas sociales, tendremos un problema que va más allá del programa de este gobierno. Si bien es cierto que hoy tenemos un menor crecimiento asociado a incertidumbre, también hay efectos más permanentes en el crecimiento de mediano plazo, lo que afecta el financiamiento futuro, como la reforma tributaria.

¿Cuál es hoy la principal incertidumbre en materia económica?

Sin duda, el hecho que esté sobre la mesa la institucionalidad económica a través de posibles cambios a la Constitución. Cuando hablan de la Constitución sin apellido, sin dar hasta ahora garantías mínimas de qué es lo que se va a mantener, no sé, por ejemplo lo que va a pasar con el derecho de propiedad. No sabemos qué va a pasar con la institucionalidad del Banco Central, con los equilibrios institucionales que permitieron equilibros macroeconómicos. Estamos hablando de cuestiones sustantivas en materia económica.

¿Cree que podría haber cambios en la institucionalidad del BC?

No sé lo que están pensando en el gobierno pero lo que sí hemos escuchado es que está todo abierto a debate. Eso no me parece sano y el ministro de Hacienda, además de apelar a la sensatez, debiera dar algún resguardo de cómo el gobierno valora la institucionalidad.

¿En qué sentido?

El abanico constitucional está  abierto y esperamos  que se concrete un rayado de cancha por parte del ministro Valdés, una precisión de la valoración que tiene para el gobierno el sistema institucional económico. Me imagino que el gobierno no quiere tirar todo por la ventana, pero un inversionista quisiera algo más de certeza. Por eso son muchas las cosas que están en juego y el ministro tiene que enviar un mensaje con propiedad y con respaldo, en el sentido que todas las líneas en el gobierno están de acuerdo en que hay un escenario mínimo de institucionalidad macroeconómica.

Reforma laboral

La reforma laboral también ha sido fuente de incertidumbre según el empresariado. Una de las críticas que se ha hecho al proyecto es que no aborda materias como incentivos al empleo juvenil y femenino...

Siempre el mercado laboral debiera verse en su conjunto, o al menos se debiesen diseñar los instrumentos convenientes para los trabajadores, que mejoren la productividad y que por esa vía tengamos mejores remuneraciones  sostenibles en el tiempo. En la Comisión de Equidad, en la que participé hace unos años, dijimos que lo ideal es buscar mecanismos que incentiven la participación, con algunos mecanismos similares a los pactos de adaptabilidad contenidos en este proyecto.

¿La propuesta del gobierno en materia de adaptabilidad va en la línea correcta, entonces?

Tiene algunos elementos. El tema es que en estos pactos se están exigiendo niveles de participación sindical muy altos para algunos sectores, no se hacen cargo de la diversidad dentro de la empresa.

¿Por qué a priori sería un problema elevar la representatividad de un sindicato para abordar materias como adaptabilidad?

Para no excluir a nadie y que no se fuerce a los trabajadores a un determinado sindicato. Puedo tener varios sindicatos con menor representatividad o uno solo, pero eso debe ser el resultado de un proceso natural, no debo forzarlo por ley.

Es que se parte de la premisa de que la relación laboral es asimétrica y que la mejor manera de los trabajadores de ejercer una influencia real en la negociación es a través de sindicatos robustos…

Pero, porqué no lo hacen hoy, entonces. Cuando uno mira las multas por prácticas antisindicales en la Dirección del Trabajo, o los datos de clima laboral, o cuando les preguntan a los trabajadores por el clima laboral, no ves cifras que avalen esa premisa.

¿Y no es bajo el nivel de negociación colectiva en Chile? El gobierno dice que en Chile es apenas 8%.

Chile es de los pocos países en que en los últimos años la sindicalización está creciendo, junto con Italia y España. Además, cuando se comparan tasas hay que hacer muchas salvedades, porque, por ejemplo, no tenemos sindicatos en el sector público. Hechas esas correcciones, por la misma DT, nuestra tasa de sindicalización es de 16,4%, mientras que el promedio de la Ocde es 17,8%. El 8% es la tasa de contratos colectivos en un año, pero los contratos duran más de un año. Un documento de la DT, corregido por los contratos vigentes, nuestra tasa es 17,3%. De esos contratos, en el 70% de los casos el acuerdo se extiende a los demás trabajadores, por lo que quedan en la práctica cubiertos muchos más.

¿Y se debiese mantener el reemplazo en huelga?

No estoy de acuerdo con la eliminación del reeemplazo y el descuelgue. El reemplazo sólo existe cuando se le garantizó al trabajador un piso de negociación, ha transcurrido cierto período, y cuando se paga un bono por trabajador reeemplazado. No nos equivoquemos. Chile no permite el reemplazo, salvo que se den ciertas condiciones. Lo que existe sin embargo se valora en la medida que ayuda a acercar posiciones permitiendo que el empleador pueda constatar el aporte productivo de sus trabajadores. Por eso también es una mala señal haber eliminado del texto original el caracter pacífico de una huelga. En los países europeos así se la define.