En 2023, la Fundación del EspaƱol Urgente, impulsada por la RAE, seleccionó āpolarizaciónā como la palabra del aƱo, destacando su frecuente aparición en debates pĆŗblicos para describir la situación polĆtica y social en distintos paĆses. Ante los grandes desafĆos de polĆtica pĆŗblica que enfrenta Chile y la creciente tendencia a adoptar estrategias polĆticas polarizadoras, surge la interrogante sobre los beneficios que estos enfoques ofrecen a los actores polĆticos, en detrimento de la cooperación.
Robert Axelrod, a travĆ©s de su famoso torneo del dilema del prisionero iterado y posterior anĆ”lisis en āThe Evolution of Cooperationā (1984), demostró cómo la cooperación puede surgir y mantenerse en entornos competitivos, donde a primera vista parece que los participantes solo buscarĆan maximizar su propio beneficio.
Las estrategias que promueven la cooperación, como la estrategia ganadoraĀ āTIT FOR TATā, que consiste en comenzar cooperando y luego replicar la Ćŗltima acción del oponente, demostró ser la mĆ”s efectiva en el torneo. Esta estrategia, simple pero poderosa, logró fomentar la cooperación mutua y obtener mejores resultados a largo plazo que las estrategias puramente competitivas.
De acuerdo con Axelrod, las estrategias exitosas comparten cuatro caracterĆsticas: son amables, es decir, siempre comienzan cada juego cooperando; responden de manera inmediata, defraudando al momento en que su oponente realiza esta acción; no son rencorosas, evitando mantener la acción de defraudar en el largo plazo; y son claras y simples en su forma de actuar.
Los actores polĆticos podrĆan beneficiarse de adoptar enfoques mĆ”s cooperativos, incluso cuando enfrentan intereses contrapuestos. Esto no significa renunciar a los propios principios o ceder incondicionalmente, sino buscar puntos de acuerdo, promover el diĆ”logo constructivo y estar dispuestos a cooperar en Ć”reas de interĆ©s mutuo.
Ante los retos electorales y las necesidades urgentes en polĆtica pĆŗblica, es crucial abandonar las estrategias de suma cero, que consideran el Ć©xito de unos como la derrota de otros. Como demostró Axelrod, la cooperación resulta mĆ”s beneficiosa en el largo plazo, incluso entre rivales.
Columna deĀ Francisco Alcorta, investigador del Programa PolĆtico, publicada en La Tercera.-Ā